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Globalcaja da servicio al 87 por ciento de la población

Leo Cortijo
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En torno a medio centenar de las sucursales con las que cuenta la entidad en la provincia se concentran en localidades con menos de mil habitantes.

El director territorial de Globalcaja en Cuenca, Eliseo Quejigo. - Foto: Globalcaja

No corren buenos tiempos para el sector de la banca en los pequeños municipios, tan golpeados por la fuga de habitantes. Sin embargo, Globalcaja es la entidad con mayor presencia en la provincia y, además, con mucha diferencia. Eliseo Quejigo, director territorial de esta compañía en Cuenca, subraya que apuestan por un modelo de negocio totalmente «diferencial» en este sentido, ya que mantienen una red comercial «muy amplia». Solo en la provincia, Globalcaja tiene casi un centenar de oficinas, 53 de ellas en localidades con menos de mil habitantes, atendidas por 167 profesionales, «lo que da buena muestra del compromiso que mantenemos con el territorio». 

Dicho de otro modo, de los 196.000 habitantes que tiene Cuenca, según datos del padrón municipal del año 2020, 171.000 residen en poblaciones en las que Globalcaja está presente, lo que se traduce en que esta entidad está en disposición de dar servicio al 87 por ciento de la población.

La política de Globalcaja de cara a futuro en este capítulo está meridianamente clara. Tal y como reitera Quejigo, su modelo de negocio es «diferencial» y se desmarca de la «cada vez mayor concentración» del sector. «Somos las cajas rurales, en Castilla-La Mancha y en Cuenca especialmente Globalcaja, quien está evitando que los pueblos se queden sin entidad financiera», recalca convencido. 

Por tanto, seguirán orientando su actividad a la «inclusión financiera», promoviendo un modelo de banca de «proximidad», siendo «fieles» a su compromiso y a su forma de hacer banca «de personas, para personas». Por otro lado, Globalcaja tiene la «firme intención» de mantener también una apuesta tecnológica en distintas áreas específicas de la entidad que pasa, por ejemplo, por la instalación de cajeros en determinados municipios, circunstancia que «nos permitirá continuar como hasta ahora, promoviendo la lucha contra la despoblación, la vertebración de los territorios y la dinamización de la economía social».

Resulta evidente que en pleno siglo XXI existen otros canales para acceder a los servicios financieros, como la banca online o la tarjeta, pero en los entornos rurales, que es donde principalmente reside el problema en el caso de la provincia conquense, es donde existen colectivos con mayores dificultades de acceso a las nuevas tecnologías. Además, son personas con un tradicional uso del dinero en efectivo. Sin embargo, «la instalación de un cajero facilita mucho la vida a estos usuarios, pues evita que tengan que desplazarse a un pueblo cercano y sacar toda su pensión de golpe», apunta Quejigo.

Un «esfuerzo» para esta entidad, en la que todos los profesionales de las 97 oficinas de la red en la provincia son personal propio que abre en horario completo. «En algunos casos» –argumenta Quejigo– «en poblaciones muy pequeñitas, ajustamos el horario de apertura, pero siempre garantizamos la prestación del servicio».