RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


La nueva prima de riesgo

02/05/2020

Los próximos meses viviremos pendientes del número de reproducción (Rt) de la misma manera que vivimos en su día pendientes de la prima de riesgo. Quizá incluso más porque de esta tasa (que no sabíamos ni que existía hasta hace unas semanas) va a depender nuestra vida: en sentido literal para miles de personas y figurado para el resto.
Si el Rt se mantiene, como está ahora, por debajo del uno, querrá decir que la epidemia continuará su lento descenso, que la vida poco a poco volverá a la normalidad, aunque sea una normalidad nueva, distinta. Pasarán fases, pantallas, hasta recuperar la libertad. Pero si el Rt sube por encima de uno (si cada infectado, de media, contagia a más de una persona), la curva del coronavirus volverá a tirar hacia arriba, obligando a retrasar el confinamiento, incluso revirtiendo algunas de las medidas de alivio ya adoptadas.
Pero si el asunto se descontrola en otoño, nuestro margen de aguante económico y social es ya muy reducido. Si sucede, entramos en una fase distinta, en la que tocará prepararse para otro salto al vacío con mucha más presión por asumir miles de bajas con tan de mantener a flote el país, el mundo.
El dilema es el mismo desde el primer día. A un lado de la balanza está la estabilidad de nuestro sistema económico. Al otro, la vida de millones de personas. Ese equilibrio es quizá la decisión más complicada de cuantas han tenido que tomar los gobiernos en muchas décadas. Y es verdad que estamos ya cansados, aburridos de darle vueltas al maldito bicho. Pero, por desgracia, queda mucho camino por recorrer. En todos los sentidos. Y en todo el mundo.