COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


La macroencuesta

Sobre la profusión de encuestas sobre los resultados de las lecciones generales del 28-A cabe hacerse las dos preguntas tradicionales, si son un reflejo de la opinión pública o si tratan de crearla y si sus resultados sirven para movilizar al electorado o por el contrario para adormecerlo, en el caso de que uno de los partidos aparezca como ganador indiscutible de los comicios. A la vista de los dispares que pueden llegar a ser los resultados ofrecidos por distintas empresas demoscópicas puede pensarse que algo de todo eso hay y que los medios de comunicación actúan en muchos casos como correa de transmisión de los intereses de los partidos. Hay encuestas que parecen dar por vencedor a un partido precisamente para movilizar al electorado contrario. Por ese motivo todas las encuestas hay que tomarlas con mucha cautela. Además cada empresa de sondeos tiene su librillo de recetas para la cocina que les han llevado a cometer desbarres memorables. Contra el carácter benéfico para el PSOE de los sondeos alerta la expresidente andaluza Susana Díaz que considera que lo que hacen es "llamar a la movilización de la derecha".
La macroencuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas publicada ayer, que llevaba cocina después de muchos meses de haber servido los ingredientes crudos, viene a confirmar que el PSOE (entre 123-138 escaños) tienen todos los escenarios abiertos para formar gobierno y que la suma de las tres derechas no alcanzas la mayoría absoluta ni tan siquiera tomando la banda alta de las previsiones para PP (66-76), Ciudadanos (42-51) y Vox (29-37). Las horquillas en la asignación de escaños son tan amplias que pareciera que el CIS ha tratado de compendiar todas las encuestas realizadas hasta la fecha para evitar que se le pueda acusar de partidista, y para evitar las críticas por imposibilidad de un fallo estrepitoso. En ese sentido tiene más importancia el ejercicio realizado de asignación de los escaños por provincias que puede dar a los partidos una idea más clara de donde han de poner toda su maquinaria a trabajar para conseguir el escaño que baila entre dos opciones o entrar en el reparto. Según el CIS el PP solo tendría más escaños que el PP en una provincia, Salamanca, mientras que en otras ocho a lo máximo que aspiraría es al empate.

En cualquier caso, el CIS pronostica una victoria del PSOE con el 30% de los votos. Si se suman los entre 34 y 43 de Podemos y confluencias y los seis del PNV, los socialistas podrían estar muy cerca de la mayoría absoluta sin necesidad de contar con el resto de partidos independentistas. Pero donde los datos del CIS aproximan con mayor certeza la posibilidad de una mayoría absoluta es en la suma de los socialistas con los 42-51 escaños que atribuye a Ciudadanos,

Los resultados del CIS dan para que los equipos de campaña jueguen a varias bandas, en especial el PSOE que puede seguir alimentando la posibilidad de que se produzca un gobierno de izquierdas, puesto que el hundimiento de Unidas Podemos se compensa en parte con la subida del PSOE, y podrá segur presionando a Ciudadanos para que levante la línea roja de su veto a Pedro Sánchez y lograr un gobierno de mini gran coalición, al tiempo que les permite distanciarse de los partidos soberanistas. La debacle del PP se hace todavía más dura por cuanto desaparecería del País Vasco y solo conseguiría un escaño por Barcelona.