ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


Autos de fe

En nuestro país somos muy dados a denostar a todo aquel que no piensa como nosotros. Ni siquiera escuchamos. Es algo que comprobé durante los muchos años que estuve en el Parlamento haciendo crónicas parlamentarias. 
A veces tenía la sensación de asistir a una obra de teatro donde cada actor iba interpretar un papel sin variar una coma y eso sí, sin que nadie le prestara demasiada atención porque el resultado de la votación estaba cantado. En algunas ocasiones, el Gobierno de turno necesitando votos de otros negociaba tal o cual cosa a cambio de otras y al final la votación salía más holgada. 
Pero me temo que el nuestro es un país que como digo escuchamos poco y además no estamos dispuestos a conceder que quién no piensa como nosotros pueda tener razón. 
Lo peor es que de vez en cuando hay dirigentes políticos que lanzan "fatwas" sobre los contrarios descalificándoles con sal gruesa. 
Lo hizo el PSOE en los tiempos de Rodríguez Zapatero estableciendo un cordón sanitario contra el PP. Lo hizo Aznar cuando opositaba para sustituir a Felipe González. Pero por no mirar atrás sino centrarnos en el presente, también lo han venido haciendo los líderes de Podemos. Todo aquel que no esta con ellos inmediatamente es tachado poco menos que de fascista. Y también lo está haciendo Ciudadanos. 
Si, Albert Rivera y los suyos con una soberbia que pone los pelos de punta, aseguran que solo pactarán con aquellos socialistas que renieguen de Pedro Sánchez y además hagan profesión de fe de que hay que aplicar con urgencia en Cataluña el artículo 155 de la Constitución. Es decir pretenden organizar un gran auto de fe: si hay socialistas que abjuran de Sánchez, serán perdonados y bendecidos por Ciudadanos y les tomará en cuenta a la hora de llegar a acuerdos para pactar gobiernos municipales y autonómicos. Pero si no abjuran públicamente de Sánchez entonces ni agua.
Amén de que es una postura infantiloide y absurda, esconde una soberbia estremecedora. ¿Cómo se atreve Rivera a pedir que los militantes de un partido traicionen a su secretario general?. 
Es como si el PSOE o cualquier otro partido, exigiera a los militantes de Ciudadanos que abjuren de Albert Rivera y de su empeño de aplicar con razón o sin ella en Cataluña el tan traído y llevado artículo 155 de la Constitución. 
Pretender como pretende Albert Rivera organizar un gran auto de fe en la plaza pública protagonizado por socialistas para que traicionen a su partido y a su secretario general, es de una bajeza inusitada. 
Rivera tiene todo el derecho de pactar con quién quiera, pero no de exigir esos autos de fe, como si Ciudadanos fuera la medida de todo lo que está bien.
Y para acabar diré que me resulta inquietante esa supuesta superioridad moral de quienes establecen cordones sanitarios sobre partidos que son democráticos.