CATHEDRA LIBRE

Miguel Romero


Reinventarse

18/05/2020

La situación de la Covid-19 ha modificado hábitos y actitudes en el comportamiento social del ser humano y con ello, nos ha llevado a nuevos planteamientos y a aplicar ese nuevo término que es Reinventarse. Ahora bien, el camino de la reinvención no es fácil, ni plácido, pero es emocionante, excitante y apasionante. Si eres de los que, como dice Sabina, quieres vivir cien años y tomas pastillas para no soñar, olvídate esta opción. Ahora bien, si lo has decidido -porque la situación aprieta, lo exige o lo aconseja- deberíamos seguir una pequeña guía, entendiendo que primero habría que hacer balance, siempre pensando en un resultado positivo, porque eso será lo que nos aporte valor hacia el futuro. Ese enfoque se llamaría indagación apreciativa y después de analizar tu propia estrategia personal como un autodiagnóstico, lo pones en práctica.
Luego deberíamos realizar una auditoría externa de tu marca personal; y esto que parece un poco agnóstico no es más que buscar un grupo de personas, familia o amigos, que te puedan proporcionar un buen feedback y de esa manera, acertarás mucho más en elegir la opción más adecuada a tu perfil, a tus deseos o a tus inquietudes. Sin duda, todo va a cambiar y por tanto, todo debe ajustarse a ese nuevo planteamiento de vida en el que estarás inmerso.
Pues así es y así se trata. Por ejemplo, los japoneses han ido en masa a comprar esos nuevos retretes de aspersión o chorro de agua que no solo limpia, sino que abrillante y produce sensaciones placenteras inolvidables que pueden abrir el sentimiento de amor propio; y ahora que digo esta frase, también me viene a la mente, la reinvención de ese amor propio, al no ser adecuado ni aconsejado, compartir sexo con personas desconocidas, o que suponían ese ligue habitual, necesario o permitido. Esta nueva etapa de hacer sexo en familia y ¡ya!, si es que en eso eres afortunado, olvidando esos ‘ligues’ de gimnasio, de tiempo de fumar, de fin de semana, de playita o verano, etc., provocando un aumento desorbitado en la adquisición de productos eróticos (EEUU ha aumentado un 60%; Italia, un 40%; España un 35%) para la satisfacción personal de ese «amor propio», incluso esas puntualizaciones que han aparecido en una guía de Salud Pública de un Estado americano, en el que se aconseja lavarse las manos antes y después, de una masturbación. Resignación, sin duda, en la relación de pareja. Así, tal como se lee, se escribe y se hace.
O ese nuevo concepto de runner, donde el espacio reducido (con el riesgo que ello supondría a la larga en lesiones sintomáticas) ha tenido que sustituir al espacio al aire libre, espacioso, con gimnasios donde se ha perdido para muchos, aquella situación elegida en el spinning o en la piscina que agrandaba la retina y el deseo desinhibidor de cada potencial humano. Sin duda, tenemos que cambiar con la llegada de un nuevo perfil físico y actitudinal.
Reinventarse no significa cambiar quién se es, sino seguir manteniendo la misma esencia, esa que nos conforma y nos hace únicos. Sería cómo si a un perfume conservásemos la esencia principal y le modificásemos ciertos aromas para cambiar su olor.
No sé si habrá que llegar a eso, de reinventarse o morir, pero cierto es que la necesidad va a obligar a utilizar ese concepto en base a nuestra propio deambular.  Será una opción de oportunidad, de aprendizaje, de experimentación y de nuevas relaciones o formas de relacionarse, creer que todo tiene que ser siempre igual es tener una mente inmadura y poco evolucionada, el ser humano tiene esa cualidad, la habilidad de ser flexible y por ello, ahora deberemos aplicarlo.