LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


Nihil novi sub sole

21/04/2020

El Gobierno, una semana más, nos atiza una maraña de regulaciones en materia económica, fiscal y financiera para empresas y trabajadores. Es por todos conocido que asesorías y gestorías están desbordadas por el trabajo habitual, más complicado en tiempos de confinamiento, sino por los innumerables decretos, normas, órdenes que no cesan de publicarse. Hay una realidad que se constata cada día que pasa y es que, por ejemplo, en materia laboral, la acumulación de expedientes en las oficinas de la Sepe y que afectan ya a 4 millones de trabajadores, el caos es total. Ahora, un mes después, el Gobierno ha decidido que también puedan acogerse a un ERTE por fuerza mayor a sectores calificados como esenciales y que hasta hora no podían hacerlo. El resultado de esta imprevisión es que más de 50.000 empresas han entrado en concurso. Además, por supuesto, del atraso en el pago. Hoy, ningún trabajador afectado por ERTE ha cobrado ni un duro. Y parece que no lo harán hasta mayo o junio.

Algo parecido pasa con los avales del ICO. El Gobierno va a remolque de las necesidades de Pymes y autónomos. Los bancos se quejan y miles de peticiones están a la espera de que esos famosos 100.000 millones que se vendieron a bombo y platillo se pongan encima de la mesa. Lo mismo ha ocurrido con la prestación de autónomos por cese de actividad, el aplazamiento del pago de impuestos o de la cuota de la Seguridad Social. Han llegado arde y mal provocando la asfixia de miles y miles de familias.

La improvisación, la tardanza en las medidas y lo inadecuado de las mismas para hacer frente a la mayor crisis económica que vamos a vivir en años, va a acabar como ya vaticinan tanto el FMI hace unos días, como ayer el servicio de estudios del BBVA. Recesión y paro nos acompañarán por mucho tiempo, porque, a la mala planificación y eficacia de las medidas económicas, hay que añadir la pésima gestión de la crisis sanitaria. No es casualidad que España es el país con más fallecidos por millón de habitante y que vaya a ser el que peor y más tarde salga de la crisis económica.