EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


La encuesta

06/05/2020

«Los que más se quejan, son los que más incumplen». Ahora circula por ahí este discurso blanqueador e interesado que lo aclara todo. Se trata de explicar que quienes están criticando la gestión del gobierno en la crisis del coronavirus son, precisamente, los que incumplen irresponsablemente las normas básicas de precaución sanitaria establecidas en el proceso de desescalada. Los que eluden el uso de mascarillas y guantes, los que se saltan el cumplimiento de horarios de salida correspondientes a sus respectivas edades y circunstancias, los que se pasan por el forro el mantenimiento de las distancias reglamentarias entre personas y hasta el número de personas que pueden salir juntas, y demás medidas preventivas de obligado cumplimiento. Así que la culpa de lo que pasa o de lo que pueda pasar en adelante, la culpa de cualquier previsible rebrote del coronavirus en las próximas semanas la tiene la gente, pero no cualquier gente, la culpa de todo la tiene, precisamente, la gente que critica, la que se queja de la gestión del gobierno.
En cualquier inteligente búsqueda de ideas y argumentos apropiados para el esclarecimiento de una causa, existe siempre un proceso previo de construcción del discurso que se confecciona. En definitiva, todo discurso puesto en circulación sobre cualquier aspecto del mundo es una interpretación del mundo susceptible de ser asumida. Se trata de seguir ese impulso natural, ingenuo y casi inconsciente de acoger como propio el mensaje que el líder de confianza lanza a la masa.
Es como si hubieran ido por ahí miles de encuestadores responsables y afectos, observando y detectando cualquier atisbo de incumplimiento irresponsable. La misión habría consistido en ir de incumplidor en incumplidor, de tonto en tonto, para preguntarles sobre sus respectivas militancias de partido, inquiriéndoles sobre su intención de voto y también sobre si han aplaudido en los balcones o si han criticado la gestión del abnegado gobierno. El resultado de la encuesta imaginada se habría divulgado luego por el adecuado cauce mediático de difusión ideológica.
Las dudas que se suscitan son múltiples. Será difícil determinar y concretar el exacto grado de culpa, de responsabilidad de los ciudadanos en la catástrofe económica que se avecina, las atenuantes, agravantes o eximentes dependiendo de que se trate de cumplidor o de incumplidor militante, simpatizante o votante de un partido de izquierdas, o de que se trate de cumplidor o incumplidor militante, simpatizante o votante de algún partido de derechas. ¿Servirá de atenuante el hecho de no haber faltado ni un día al aplauso de las 20:00? Y si critico la gestión del gobierno, pero cumplo perfectamente con sus disposiciones, ¿estoy exento de responsabilidad? ¿Qué pasa si el incumplidor lleva bigote?, ¿cuál es el sexo de los ángeles?, ¿por qué el ser y no la nada?, ¿sueñan las ovejas eléctricas con androides?