ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


Usted mismo

21/05/2020

No, no tengo ningún título que me acredite como experta en comunicación, politóloga o gurú, así que señor Presidente no me haga mucho caso pero espero que no le haya dado un "subidón" con la última encuesta del CIS porque en mi opinión no se corresponde con lo que se respira en la calle.

En realidad solo llevo cerca de 40 años contando a los ciudadanos lo que ha venido aconteciendo, desde el paso de la Dictadura a la Democracia, mediante la bendita Transición hoy denostada por sus socios de Gobierno y así he ido tirando millas hasta hoy. Por el camino he conocido a siete presidentes de Gobierno, incluido a usted mismo, amén de a varias decenas de ministros y altos cargos. Todos, a excepción de usted, ya son parte del pasado, pero también usted lo será por muchos asesores de imagen que tenga.

Pero no, no soy una experta en comunicación ni nunca he aspirado a serlo. Aún así señor Presidente creo que usted tiene un problema. Bueno, en realidad tiene muchos, muchísimos problemas, pero uno de ellos y no es menor, es que desde que empezó su carrera para hacerse con la secretaria general del PSOE y con la Presidencia del Gobierno, cometió, en mi opinión, un grave error que fue rodearse de expertos en marketing político, comunicación, etc, etc. Y desde entonces es usted rehén de las teorías de sus expertos que, a lo que parece, sigue a pies juntillas.

Y eso le ha llevado a aislarse padeciendo en grado extremo el llamado "Síndrome de la Moncloa". Vamos con solo verle cualquier especialista se lo diagnosticaría sin dudar.

Usted señor Presidente nunca ha tenido eso que llaman ahora "empatía", pero cuando era usted un aspirante a mandar lo de la comunicación se le daba mucho mejor porque era usted mismo, con sus virtudes y sus carencias pero entre sus virtudes estaba el entusiasmo que lograba transmitir cuando hablaba de sus proyectos políticos.

Eso sí, la ambición siempre se le ha notado y también que es duro como el pedernal y capaz de casi todo por llegar adonde ha llegado. Su utilización desmedida del "estado de alarma" utilizándola para algo más que intentar controlar la pandemia, es un ejemplo de lo que digo. Pero insisto, cuando usted empezaba era más "natural" y por tanto llegaba mejor a la gente y caía mejor. No sé que queda en usted de aquel aspirante a líder que se recorrió toda España buscando apoyos entre los militantes. Pero entonces sus discursos políticos, con todas sus carencias, eran más reales, más creíbles, ilusionaba.

Seguramente usted cree que si ha llegado a Presidente es por su talento y los buenos consejos de sus "gurús" en comunicación. Pero sabe, usted ha llegado por una carambola, que nada tiene que ver ni con sus capacidades ni la de sus asesores. Simplemente le salió bien una jugada política gracias a que contó con la traición del PNV al entonces Gobierno de Mariano Rajoy.

Ahora que ya no es usted mismo, sino que responde al patrón que le han elaborado sus asesores le diré que cuando nos habla desde la tele se nota que interpreta.... Lo mismo sucede cuando se sube a la tribuna del Congreso. Dice el refrán que la cara es el espejo del alma y los trucos que le aconsejan para parecer cercano se quedan en impostura.

Pero sus errores son suyos. Suyo es el error de haber elegido determinados colaboradores que naturalmente le harán la ola y le dirán que es usted el más listo puesto que les va el sueldo en ello.

Por eso quizá no debería de fiarse de esas encuestas del CIS que parecen hechas para que usted esté contento. Haga caso al señor Tezanos, que ha dejado dicho que hay que "desconfiar" de las encuestas porque lo "sorprendente" es acertar.

Señor presidente, no le vendría mal acordarse de una practica en la Antigua Roma cuando los generales regresaban victoriosos y entraban en la ciudad entre los vítores de la gente, les acompañaba un esclavo que no cesaba de repetir "recuerda que solo eres un hombre". A usted le sobran colaboradores que le regalan el oído diciéndole lo que quiere oír y más colaboradores que le lleven la contraria y se atrevan a jugarse el puesto diciéndole lo que piensan de verdad.

Nuestro país está en una gravísima situación de emergencia y usted necesita a la oposición y a las Comunidades Autónomas y para eso debe de comportarse lealmente con unos y otros. Pero en el fondo les tiene poco aprecio y además cree que puede manipularlos poniéndoles entre la espada y la pared: o le apoyan o cualquier cosa que suceda será culpa de la oposición. ¡Qué fuerte!

No es que la oposición sea mejor que usted, pero a cada cual lo suyo, es decir a cada cual sus errores y carencias.

Y otra cosa, me da que usted no es de los que se plantean rectificar errores, pero trate de ponerse en la piel de los ciudadanos, acompañarles en el dolor de las pérdidas de familiares y amigos y hacerse participe de la pesadilla que, para tantos, ha supuesto luchar contra el coronavirus. Pero usted cree, o le han hecho creer, que es mejor no centrar la atención en el sufrimiento sino en asuntos colaterales para apaciguar la indignación de los ciudadanos hacia usted y hacia su gestión. Que no le engañen señor Presidente, que no le digan que todos los que protestan contra usted y su gobierno son hordas de fascistas y de "cayetanos". Supongo que se ha enterado que también en barrios populares protestan contra usted. Seguro que sabe que Vallecas, Usera, Orcasistas (por referirme a barrios de Madrid), no son barrios "pijos". No se deje engañar y por favor tómese en serio la polarización de la política española que esta adquiriendo tintes preocupantes.

Admita que usted y su Gobierno han cometido errores, graves errores que han tenido consecuencias y que por eso hay muchos, muchísimos ciudadanos indignados.

Debería usted de imaginar el mal cuerpo que se le pone a uno cuando le ve aparecer con su corbata roja en esas ruedas de prensa que ha tomado por costumbre, cuando se te acaba de morir tu padre, tu hermano está en la UCI, o aún no te han entregado las cenizas de un ser querido. O como las familias de las víctimas del coronavirus no entienden haya venido retrasando la celebración de un funeral o que se venga negando a los crespones y banderas a media asta en los edificios oficiales, obviando que los ciudadanos esperan de su Presidente del Gobierno respeto, consideración y sentirse acompañados en un momento tan dramático como el que estamos viviendo. Sí, ya sé que ha anunciado que en cuanto toda España pase a la fase 1 se celebrara ese homenaje a las víctimas. ¡Qué tarde!

Por cierto tiene usted un Gobierno manifiestamente mejorable y tengo la impresión de que si usted volviera a la senda de la socialdemocracia e hiciera un gobierno con señas de identidad socialdemócratas y ya de paso decidiera volver a ser usted mismo y no un mal producto de marketing político, al país sin duda le iría mejor y creo que usted también. Anímese que usted puede.



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