Lo que hay detrás de los regalos robados a Cáritas

Leo Cortijo
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Lo que hay detrás de los regalos robados a Cáritas - Foto: Reyes Martínez

Los juguetes, el material escolar y los productos de higiene infantil sustraídos a Cáritas Cristo del Amparo provenían de la hermandad de Nuestra Señora de La Amargura con San Juan Apóstol

Hacia Cuenca se dirigió en la víspera de la llegada de los Reyes Magos una parte importante del foco mediático. Y no precisamente por una buena noticia, al menos de inicio. La información saltaba hasta algunos medios nacionales cuando unos desalmados robaban a Cáritas Cristo del Amparo una parte de los juguetes recogidos para los niños más desfavorecidos. A partir de ese momento y en forma de cascada, las muestras de solidaridad no dejaron de sucederse, y varias hermandades e instituciones arrimaron el hombro y adquirieron nuevos juguetes para que los Reyes Magos, finalmente, pudieran entregarlos. La inesperada muestra de fraternidad tuvo alcance nacional cuando varias personas con presencia en las redes sociales invitaron a sus seguidores a enviar juguetes a Cuenca.
Acción-reacción. Ante un robo despreciable, sobre todo al pensar a quien se dirigían los juguetes, la sociedad respondió con una dosis extra de solidaridad. La respuesta ciudadana superó todas las expectativas y desde Cáritas indicaron que recogieron infinitamente más juguetes que los robados. Y eso, aunque haya tenido que ser gracias a esta triste noticia, es positivo, porque así más niños tuvieron un regalo esta Navidad. Ahora bien, ¿qué robaron exactamente y qué origen tenían los productos sustraídos?
El material fue hurtado de una furgoneta –por cierto, rotulada con el logo de Cáritas– aparcada en las inmediaciones del edificio que esta institución tiene en Tiradores. Todo ese material había sido cargado solo unas horas antes en la sede de la Venerable Hermandad de Nuestra Señora de La Amargura y San Juan Apóstol. Esta cofradía era, precisamente, la que había recolectado todo lo sustraído, bien por iniciativa propia comprando ella misma los productos, o bien a través de la campaña solidaria que tenía en marcha en su nacimiento de la Ruta de los Belenes, en la que animaba a los visitantes a donar juguetes y alimentos.
Y es que ahí radica la segunda parte de la información. Los ladrones no solo sustrajeron juguetes. Entre lo recolectado por La Amargura también había productos de higiene infantil, material escolar y alimentos no perecederos. Los cacos –a sabiendas– se hicieron con lo que a posteriori les podría servir para una hipotética venta. Y de esta forma, dejaron de lado los alimentos y los juguetes usados, y se llevaron consigo los juguetes nuevos, los productos de higiene y el material escolar.
El valor económico de lo sustraído es difícil de cuantificar, pero según han informado a La Tribuna de Cuenca fuentes de la cofradía de La Amargura, podrían ser en torno a 200 euros de material escolar, 100 más de productos de higiene y en torno a unos 30 juguetes nuevos.
La hermandad del Miércoles Santo lleva casi 15 años promoviendo esta iniciativa benéfica junto con su tradicional belén. Todos los años, además de juguetes para los niños, recolecta los alimentos y productos que más se necesitan en Cáritas Parroquial Cristo del Amparo.