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Jaque al 'supervillano'

Diego Izco
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El piloto británico de Mercedes marcha segundo en el Mundial, a solo 12 puntos de Verstappen. - Foto: DARRON CUMMINGS / POOL

En España hay cosas invariables, y una de ellas es que cada situación adversa necesita un culpable, un villano. Incluso cuando no sucede nada que apunte al 'fulano' de turno, como ocurrió en 2007 cuando Fernando Alonso (bicampeón con Renault en 2005 y 2006) firmó por McLaren y un muchachito descarado, «cómo se le ocurre», cuestionó el liderazgo del asturiano. 

El niño era Lewis Carl Davidson Hamilton, 'Jámilton' a secas, nuestro nuevo 'supervillano' desde entonces, concretamente desde el Gran Premio de Estados Unidos, donde presuntamente desobedeció órdenes de equipo y ganó la carrera por delante de su compañero de escudería. Todo ardería el 4 de agosto: Alonso (27 años entonces) bloqueó al inglés (22) en 'boxes' para esperar su momento y marcar la 'pole' en Hungaroring. McLaren acudió a los comisarios, Alonso fue sancionado (perdió cinco posiciones y solo pudo ser cuarto)… y aquel Mundial se decidió a favor de Ferrari y Raikkonen por un solo punto. ¿Cómo perder la oportunidad de marcarlo para siempre como el malvado perfecto? 

 

El mejor

No hemos logrado quitarle la fama ni siquiera siete coronas después. Hay quien le niega su calidad de «mejor piloto de la historia» a pesar de que los números -equilibrados con Michael Schumacher en Mundiales- son mejores que los del genio alemán de Ferrari. Hamilton tiene más victorias (100-91), más 'poles' (101-68) y más podios (177-155) que 'Schumi'. Pero siempre terminaremos colgándole lo de «el niño mimado de McLaren» o que tuvo el mejor coche para alcanzar todos esos logros para restarle méritos. 

Para contar con ese supuesto «mejor coche», después de cinco temporadas lejos de la cabeza, Hamilton tomó una de las decisiones más arriesgadas y traumáticas en la historia de la velocidad británica: dejó Inglaterra (McLaren) para aceptar la oferta alemana de Mercedes, una escudería que le ofreció poco más que un proyecto. De hecho, en 2013 solo pudo ser cuarto, con una victoria y apenas cinco podios… pero la Fórmula Uno estaba a punto de cambiar para siempre.

Desde la 'tierra de nadie', de repente, Mercedes-Benz instauró la mayor 'tiranía' de la historia del 'Gran Circo', ganando siete campeonatos de constructores consecutivos (de 2014 a 2020), superando el histórico récord de seis temporadas en rojo de Ferrari. Hamilton, primero con Nico Rosberg y después con Valteri Bottas, aprovechó su talento y la fiabilidad de las flechas plateadas para conquistar seis de los últimos siete Mundiales: Rosberg se quedó el de 2015 por solo cinco puntos, a pesar de que ganó nueve carreras y Hamilton, 10. Únicamente dejaron las migajas. Dos grandes premios: uno fue para Daniele Ricciardo y el otro para un jovencito holandés (18 años y 228 días) que se estrenaba como 'segundo' de Red Bull en aquel GP de España y pulverizaba todos los récords de precocidad. El mismo que esta temporada pone en jaque al rey: Max Verstappen. 

Cuestionado

Ni siquiera los jefes del circuito, y mucho menos las figuras polémicas, están exentos de que la crítica los arrolle. Este curso ('solo' cuatro victorias) se le acusa de haberse despistado con sus otras vidas paralelas:diseñador de moda, filántropo, comprometido activista por la igualdad racial, músico aficionado (ha llegado a grabar con Christina Aguilera), productor cinematográfico, asiduo de locales de moda, amigo de modelos y 'celebrities'... 

Ese supuesto hueco lo ha leído y aprovechado un Verstappen que, más maduro, aguardó su oportunidad. Al Campeonato del Mundo le quedan apenas cinco carreras (México empieza a dictar sentencia este mismo fin de semana) y el piloto de Red Bull tiene 12 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton:287,5 frente a 275,5. Después del accidente que ambos tuvieron en Monza, Toto Wolff (director ejecutivo de Mercedes) no descarta que la Fórmula Uno reviva lo de Suzuka'89, cuando Senna y Prost llevaron su pugna tan al límite que terminaron chocando. ¿Se trata de una advertencia sobre una posible 'estrategia de choque' de Max para anular un 'sorpasso' en la recta final? Tan propio de supervillanos...