NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


En bucle

«El envoltorio está bien, pero aún no tenemos información suficiente para saber cómo es el caramelo». Con esta frase el presidente de Castilla-La Mancha dejó más que claras sus dudas sobre el pacto que firmaron el pasado martes en el Congreso de los Diputados Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para conformar un gobierno de coalición que, a pesar de buscar ser «rotundamente progresista», sigue levantando inquietudes dentro de las filas socialistas.
Permítanme que les recuerde aquel gobierno de coalición que hubo en Castilla-La Mancha entre PSOE y Podemos, con un enardecido José García Molina, también como presidente, cargo que parece que será también a nivel nacional para Iglesias. No salió bien. El único proyecto estrella que de verdad pretendía ayudar a los ciudadanos más desfavorecidos, la renta básica, no pudo culminarse.
Pero sin ánimo de ser aguafiestas, todos estamos ya pensando en el final de esta película que ha empezado como una historia de amor sin vetos, pero con mucho recorrido a sus espaldas que la propia hemeroteca se está encargando de recordar. Ese mismo martes, tras la firma del preacuerdo, se oía en los pasillos del Congreso una frase demoledora: «quienes no vamos a poder dormir ahora somos los ciudadanos».
Y dejen que les recuerde otra cosa: ‘¡No suman!’. Necesitan de muchos apoyos, y también muchas abstenciones, para poder llevar a buen término una investidura que se baraja ya para el 20 de diciembre. Encima eso, que a los que nos dedicamos a esto nos van a dar las Navidades con los nombramientos, tomas de posesión y demás.
Page, que es de los de tener las cosas claras y si hace falta decírselo al jefe, también se lo recordó a Sánchez: ese futuro gobierno de España, el de todos, «no puede depender» de quienes precisamente quieren romperla. De hecho, ERC ya se está haciendo rogar con su ‘NO’ a la investidura en busca de algún guiño. A lo que voy, que aunque haya pacto de gobierno, coalición, investidura, ministerios, vicepresidencias y demás trámites, y consiga echar a andar la legislatura, que lo hará aunque solo sea por vergüenza torera, llegará el momento en que haya que aprobar unos presupuestos. Y como pasó con los de 2019 que fueron rechazados por PP, Ciudadanos y los independentistas, pasará con los de 2020. ¿Qué quiero decir? Que en dos años nos volveremos a ver en las urnas. A ver, que no tengo la bola de cristal, pero es que esto ya lo hemos vivido.
¡Ojo! Que a Emiliano García-Page al final la jugada le salió a pedir de boca: con un Podemos que tras dos años en el Gobierno hoy está desaparecido en la región, y sin visos de poder recuperarse -por debajo de los 100.000 votos en Castilla-La Mancha-. Pero lo que hoy todos vemos es que Iglesias es el gran vencedor de estas elecciones porque, a pesar de haber tenido su peor resultado, parece que será vicepresidente del Gobierno.