El alta de nuevos autónomos se reactivó en febrero y marzo

Jonatan López
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La Asociación Intersectorial de Autónomos de la provincia confirma que se afiliaron 77 trabajadores y afirma que la pandemia castigó especialmente a la hostelería y al comercio

El alta de nuevos autónomos se reactivó en febrero y marzo

Uno de los sectores laborales más afectados y acuciados por la crisis derivada de la pandemia ya ve la luz al final del túnel. Coincidiendo con la flexibilización y el respiro que dan los datos actuales de la cuarta ola y el avance de las vacunaciones, el final del largo estado de alarma del próximo domingo debería incentivar la economía y provocar el repunte de la economía en las pymes y en los trabajadores autónomos. Por lo pronto, los datos que recoge la Asociación Intersectorial de Autónomos de Cuenca (CEAT) son más que esperanzadores.  

No solo no se ha frenado la tendencia negativa de 2020, sino que en estos últimos meses se vislumbra una subida importante de nuevas altas en la provincia. Y es que, según los datos estadísticos que maneja la Confederación de Empresarios de Cuenca, en febrero y marzo hay un balance positivo de 77 autónomos que eleva la cifra a 18.436 en la actualidad.

Los dos sectores más castigados por la pandemia, según CEAT, han sido «la hostelería y el comercio, que ha tenido incluso que cerrar sus puertas de manera definitiva como consecuencia de que las restricciones impedían ingresos y se tenían que seguir manteniendo muchos costes». 

«Tras producirse en enero una subida fuerte de contagios y hospitalizaciones del Covid, ha surgido cierto despertar en febrero y marzo», afirma Miguel Ángel Santos, secretario de CEAT Cuenca y director del Departamento Económico de CEOE-Cepyme Cuenca, quien añade que «sin ser unas cifras exageradas, han crecido los autónomos animados por aspectos como la celebración de la Semana Santa. Esto demuestra que las empresas, en cuanto pueden, buscan su oportunidad». 

Claro está que para determinar la subida al alza de la curva gráfica hay que poner la vista en lo que sucedía hace un año, justo cuando la pandemia estaba haciendo más estragos y la economía se resentía por el cierre obligado del confinamiento. 

Si se va mucho más allá, el balance positivo de 12 autónomos más en el pasado marzo, respecto al mismo mes de 2020, deja a las claras que «siguen siendo cifras de crisis económica». De hecho, CEOE-Cepyme Cuenca señala que en febrero de 2017 había 19.380 empresarios autónomos en la provincia, 944 más que los que se registran actualmente. 

Cierto es que, tradicionalmente, el mes de enero de cada año se cerraba con numerosas bajas por la finalización de la campaña de Navidad, pero el año pasado se produjo una de las caídas más importantes que se han dado en los últimos años. En febrero de 2020 se producía de nuevo un repunte de afiliaciones pero, tras la declaración del estado de alarma a mediados de marzo, 375 autónomos decidieron presentar la baja. Antes del verano, y una vez pasada la primera ola mortífera, los trabajadores autónomos volvieron a darse de alta para sumar, de forma consecutiva y entre mayo y julio, 211 nuevos afiliados que elevaron la cifra a 18.595.

Ayudas. El secretario de CEAT augura que «será muy complicado volver a la cifra de 19.000 autónomos que se registraba en momentos de bonanza económica». En este momento, «no se producen las circunstancias para que se incremente el tejido productivo de la provincia y se tardará mucho en regresar a esas cotas, que por otra parte son necesarias para que haya crecimiento económico y empleo».

En cualquier caso, apunta Santos, «somos optimistas y creemos que si desde las administraciones se dan facilidades y se vuelve a generar el caldo de cultivo propicio, los autónomos responderán como siempre lo han hecho y se convertirán de nuevo en uno de los motores de la economía». 

En los próximos meses y con la apertura de las restricciones, «es deseable que se incrementen los autónomos, más si cabe con la cercanía del verano que estimula algunos sectores como la hostelería. En nuestra provincia el turismo y la hostelería generan mucho empleo autónomo y será el ritmo de vacunación y las legislaciones las que marquen la tendencia alcista en la creación de autónomos». 

Asimismo, el secretario de CEAT considera que el autónomo ha dispuesto de «algunas ayudas» desde el arranque de la crisis, pero «está claro que insuficientes porque un autónomo no deja de ser una persona trabajadora que arriesga su patrimonio y que en algunos casos, incluso, se ha tenido que enfrentar a la ruina y embargos». Por este motivo, esgrime, «es esencial que se preste más atención a los trabajadores por cuenta propia, que no se deje caer a nadie y que en la medida de lo posible puedan seguir con su negocio, porque no solo se mantendrá un puesto de trabajo sino que también será una contribución social».