"El teletrabajo está marcando un antes y un después en España"

Carlos Cuesta (SPC)
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En la aplicación de las nuevas tecnologías, especialmente de digitalización, tanto en el ámbito público como en el privado para garantizar mayores tasas de competitividad y valor añadido empresarial

"El teletrabajo está marcando un antes y un después en España"

Adolfo Ramírez ha dedicado su vida profesional al sector financiero en el que tiene una amplia experiencia en la ejecución de programas de transformación empresarial. Es autor del libro Digitalízate o desaparece, en el que da las laves para competir en la nueva era. 


¿Cómo han quedado las empresas por la crisis del coronavirus?
Es imposible describir una situación general, pues el sector, el tamaño y su situación previa a la pandemia, incluso su desarrollo y actividad en la misma, van a resultar determinantes. No obstante, las grandes sociedades tendrán que redefinir su estrategia de cómo y dónde producen, considerando no solo aspectos como el coste, sino incluyendo también aspectos sociales, medioambientales y de negocio. Podríamos decir que las empresas se han dado cuenta del riesgo que supone sumar dependencia y lejanía.


¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria a la economía española? ¿Qué sectores son los más afectados para una recuperación más inmediata?
Por su importancia, podríamos destacar el turismo (agencias de viaje, hoteles, líneas áreas, restauración y operadores locales). Recordemos que este segmento aporta a la economía nacional el 14,6% del PIB además de 2,8 millones de empleos, según un informe de World Travel & Tourism Council (WTTC).
También las energéticas han sufrido las consecuencias de la crisis. A la caída de ventas en el queroseno que utilizan los aviones, que supera el 70% en España y la gasolina, se junta el precio del petróleo y el margen del refinado, lo cual deja un escaso campo de maniobra a las corporaciones del sector.
En cambio, la construcción, que representa el 10% del PIB, aunque a menor ritmo que el habitual con la vuelta a la actividad, parece que no será uno de los sectores que peor parado salga de la crisis.
El mayor apoyo lo van a necesitar, desde todos los ámbitos tanto públicos como privados, las pymes y los autónomos. No olvidemos que el 54% de la empresas españolas son trabajadores por cuenta propia y prácticamente otro 40% son micropymes (1-9 empleados). 


Se ha visto que las empresas más digitalizadas han podido teletrabajar y seguir con sus proyectos de una forma más o menos ordenada. ¿Se va a extender y normalizar a partir de ahora el teletrabajo?
Sin duda, el teletrabajo está siendo, en el ámbito laboral, el gran referente de esta pandemia y está marcando un antes y un después en su adopción por parte de muchas organizaciones que hasta ahora, aún teniendo la opción, lo habían ignorado, por motivos, en muchos casos mal entendidos de productividad o, incluso, de seguridad.
En este sentido, el teletrabajo ha llegado para quedarse. Las relaciones en remoto, tanto laborales como comerciales, se volverán cada vez más habituales y definirán nuevos modelos de negocio.


¿Considera usted que la digitalización va a marcar a partir de ahora un camino de mayor progreso en la economía española?
Espero que sí. Creo que tanto las Administraciones como las empresas se han dado cuenta del potencial que presentan las nuevas tecnologías. Para la mayoría era algo evidente pero, en muchos casos, la gestión del día a día ha impedido su despliegue y, por lo tanto, su aprovechamiento.


La nueva realidad supone un gran cambio de mentalidad para los empresarios y los trabajadores, ¿qué aspectos considera esenciales para asegurar el éxito?
En primer lugar, situaría el compromiso de empresarios, trabajadores y administraciones para, de forma unificada, poner el bien común como el reto de futuro. La transformación digital es una asignatura pendiente, cuya necesidad se ha puesto de manifiesto y tenemos que aprovechar este empujón para recuperar el tiempo perdido y las oportunidades de las nuevas tecnologías desde el punto de vista de la definición de los modelos de negocio y de gestión.
Por ejemplo, en el ámbito de la administración, tendríamos que asegurar  ya la disponibilidad digital de todos los servicios públicos.


Usted que es un experto en banca y que este sector ha aplicado un gran ajuste a sus plantillas y oficinas, ¿no cree que, si traspasamos estos cambios a la Administración  se ganaría en eficiencia y se optimizarían mejor los recursos?
Es un imperativo y no veo ningún impedimento real para conseguirlo. Nuestras infraestructuras, como está demostrando el coronavirus, son excelente una garantía.
Además, son habilidades, que como estamos comprobando, son imprescindibles para la competitividad en cualquier escenario para gestionar los escasos recursos y la elevada deuda que arrastra España después de esta pandemia.