TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


'Porsiaca'

02/02/2020

Igual que aquel chiste en el que un gafe entra a una tienda en las fiestas de su pueblo y pide «petardos y tiritas», los clubes de fútbol ya no se cortan un pelo e incluyen en sus ventas el epígrafe «con opción de recompra». Un «por si acaso», porsiaca para abreviar (tampoco hacía falta, hombre, como quienes escriben q en lugar de «qué»), en toda regla. Un párrafo que ya no disimula la cobardía de quien lo redacta: el primero que lo hizo fue señalado con el dedo: «O sea, que me das al jugador pero no estás seguro de que tu decisión sea la correcta, ¿es eso?». Ahora ya no se cortan un pelo: prácticamente todos los equipos (sobre todo los grandes) que dejan salir a uno de sus jóvenes meten la cláusula en el contrato. No tienen pelotas, con perdón, para hacerlos jugar… pero no vaya a ser que allá donde jueguen sean exactamente lo que quiero. Lo dicho: cobardes.

Terminó el mercado de invierno y el balance final, en Primera División, es más que sorprendente: 44 fichajes… y 58 salidas. ¿Cómo dice? «Antes de entrar, dejen salir». 102 operaciones, una media de cinco por equipo, dando pie a situaciones surrealistas como las de Leganés o Valladolid, que han traspasado cada uno a siete de sus jugadores (¡Viva la planificación veraniega!), o a los 41,6 millones de euros gastados por el Espanyol, el que más de toda la categoría, o a los 30 por Reinier (R.Madrid), el más caro del mercado… que no podrá jugar ni Liga ni Copa de Europa y llega directamente al filial blanco. Todo lo que se mueve en enero es lo que tuvo que moverse en junio-julio-agosto y no se hizo. Enero corrige. Enero es el mes de las rebajas y de ver las orejas al lobo, de reaccionar, de darte cuenta de que metiste la pata hasta el fondo. 102 operaciones y nadie dimite: algunos directores deportivos hasta salen reforzados. ¡Qué gran farsa!