CRÓNICA PERSONAL

Antonio Casado

Periodista especializado en información política y parlamentaria


Cataluña: ruido de urnas

28/01/2020

Puerto Urraco en el Parlament. Vísperas de colapso institucional en Cataluña. O algo parecido. Es lo que está ocurriendo en la vida política de Cataluña, tras la penosa sesión del lunes, en la que se sustanció el mandato legal que deja a Torra, presidente de la Generalitat, sin su escaño de diputado autonómico.

De momento, los 34 diputados de su partido (JxCat) han frenado en seco la aprobación de los Presupuestos de la Cámara que, entre otras cosas, contemplan la subida de sueldo de los diputados en un 1,75%. El asunto se remite al pleno de la semana que viene, tras el aplazamiento ya vivido la semana pasada por causa de los temporales que azotaron la costa catalana.

La agenda del Parlament pasa ahora por la comisión del 155, que promete una segunda entrega de emociones para el telediario. Se trata de las previstas comparecencias de dirigentes del "proces" encarcelados por sedición y malversación, en el marco de la comisión parlamentaria que investiga la aplicación de ese artículo de la Constitución en octubre 2017. Un escenario pensado para el enaltecimiento de la causa secisionista, que ahora viene lastrada por los acontecimientos del lunes, que han hecho más visible que nunca la fractura entre las dos grandes familias independentistas, la que lidera Junqueras desde la cárcel de Lledoners y la que lidera Puigdemont desde Waterloo.

El ruido de urnas se escucha ya en todos los circuitos mediáticos y políticos de la Comunidad. Elecciones como la vía más racional para el reseteo de la política catalana, confiscada por el imposible sueño de un Cataluña independiente sin previa reforma de la Constitución Española.

Y un rasgo de lucidez. El que salió del líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, al levantar acta del enfrentamiento entre las dos grandes familias del nacionalismo: la ERC sanchista y el JxCat cabreado y retador. Dice que es lo único relevante del culebrón, tras perder Torra su acta de diputado por decisión de la Mesa del Parlament, cuando ya el secretario general de la Cámara había puesto en marcha el protocolo de sustitución del escaño del todavía presidente de la Generalitat.

En consecuencia, reclama Iceta la inmediata convocatoria de elecciones autonómicas, pues ha quedado claro que el pacto de los independentistas para seguir gobernando ha saltado por los aires, desde el momento en que ERC ignora a Torra en su reclamación de rechazar la suspensión del acta y seguir como si no hubiera pasado nada.

Es decir, instalarse en la desobediencia, ahora ya no solo a la JEC que declaró la "inelegibilidad sobrevenida", sino también al propio gobierno de la Cámara, que dispuso este lunes su sustitución como parlamentario.