Protestas y reproches enturbian el Consejo de Ministros

SPC
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El Gobierno da luz verde a medidas que no convencen en una Barcelona cercada por los violentos

Protestas y reproches enturbian el Consejo de Ministros - Foto: Andreu Dalmau

Tras semanas de expectativas sobre el Consejo de Ministros que se celebró ayer en Barcelona, finalmente la cita resultó algo descafeinada, con mucho postureo y unas medidas de mínimos para hacer guiños a Cataluña mientras la violencia de los CDRtomaba las calles y la oposición alzaba la voz.
El primero de esos gestos fue la luz verde a la tramitación del cambio de nombre para el aeropuerto de Barcelona-El Prat, que ahora pasará a llevar el nombre de Josep Tarradellas en homenaje al que fuera presidente de la Generalitat. Sánchez, de hecho, ya había avanzado que en esta reunión se aprobarían iniciativas para Cataluña en materia de infraestructuras, inversiones y alguna de carácter «simbólico».
Otro guiño fue una declaración de reparación y reconocimiento a favor del expresident Lluís Companys en la que se proclamó de forma «pública y solemne» la «restitución de la plena dignidad» del dirigente político. 
La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, y la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, explicaron que este acuerdo amplía el que ya tomó el Gobierno en 2010, cuando reconoció la figura del político. Batet subrayó que entonces la familia solicitó una «reparación» más amplia y contundente, especialmente, el reconocimiento de que fue asesinado.