El autobús escolar más allá de las mochilas

M.S.
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La Junta busca garantizar que el transporte de viajeros llegue a toda la región abriendo la puerta del transporte escolar a todo tipo de usuarios, en especial en las zonas más dispersas

Isidra (en el centro), junto con otras vecinas de Puente de Vadillos (Cuenca). - Foto: La Tribuna

Apenas 70 kilómetros separan la aldea de Puente de Vadillos de Cabanillas de Cuenca. Una hora en coche que se convierte en algo más de dos horas cuando el viaje hay que hacerlo en autobús, que es el único medio de transporte del que depende buena parte de los 215 vecinos de esta aldea de la serranía conquense que forma parte del mapa de transporte zonal que se redactó desde la Junta de Comunidades en 2017 y que poco a poco se va licitando.
Este mapa que pretende garantizar la comunicación de los municipios a través de una línea de transporte público interurbano, y que en los próximos días se verá reforzada con la integración de estas líneas en la de transporte escolar de la región. «De esta manera, se optimiza el espacio de los vehículos y se ahorran costes, sin perder servicios necesarios para los ciudadanos, especialmente los que viven en zonas con poca población», apuntan desde la Consejería de Fomento. En Galicia compartir autobús con los escolares hace tiempo que funciona, consiguiendo en algunas zonas como Melide, A Limia o Allariz el 60% de los billetes vendidos, como recoge un artículo publicado por La voz de Galicia del pasado mes de noviembre.
«Sin autobús no podemos estar», asegura Isi, extremeña de nacimiento pero conquense de adopción, una de las vecinas de Puente Vadillos, donde «hace tiempo que no hay ni una tienda para comprar». Por eso estar conectados se convierte en una necesidad para esta aldea de Cabanillas y otros muchos vecinos de los más de 919 municipios que se reparten a lo largo y ancho de los 80.000 kilómetros cuadrados que conforman Castilla-La Mancha.
«Hay que ir a Cuenca al médico, a hacer papeles, y a comprar», explica Isi. Y para hacerlo hay que madrugar. A las 06.30 horas sale de Beteta el autobús que hasta ahora las recogía, «un microbús», que llegaba a su aldea las 6,45 y a Cuenca sobre las 8.30 horas y que les permite estar de vuelta «a las 15.00 horas». Ahora, la nueva fórmula que les proponen desde la Junta es la de hacer esa misma ruta pero aprovechando el transporte escolar que, por el momento ya saben «saldrá a la misma hora de Beteta».
 «La igualdad de los pueblos de la región» es lo que busca este proyecto de transporte zonal que también busca convertirse, según apuntan desde la Consejería de Fomento, en una «herramienta para frenar la despoblación». En esa línea, el objetivo de las concesiones zonales es conseguir «la mayor capilaridad en el territorio», de tal manera que se pueda llegar «a todos los puntos de la región» y al mismo tiempo conseguir una «solución de movilidad sostenible que no deje a nadie atrás».
Las nuevas concesiones zonales suponen un cambio en el modelo de movilidad respecto a las concesiones actuales. Cada una tiene un nodo intermodal o hub que coincide con la cabecera de comarca y que atrae los tráficos desde todos los puntos de la zona. La configuración de las líneas dentro de la concesión zonal se asemeja a un sistema capilar de vehículos cuya capacidad se adapta a la demanda potencial de cada núcleo de población. En cuanto a la integración del transporte escolar en este proyecto, cabe destacar que se producirá en las zonas más dispersas, para garantizar que el transporte de viajeros llegue a núcleos donde antes no llegaba.
Hay tres concesiones de transporte zonal en funcionamiento. La primera de ellas fue el Señorío de Molina en Guadalajara que comenzó a funcionar en 2018 y seguidamente en 2019 han entrado en servicio las concesiones zonales de las Comarcas Sur de Ciudad Real y la Serranía Alta-Alcarria de Cuenca.
Durante los próximos años se seguirán licitando concesiones zonales hasta la completa implantación en la región.

Las sierras del sur de Albacete, próximo destino
El Señorío de Molina, el sur de Ciudad Real o la Serranía Alta -Alcarria de Cuenca son los lugares en los que ya funciona el transporte zonal de la Junta de Comunidades, una estrategia para conectar los municipios de las comarcas menos pobladas, en algunos casos compatibilizando los horarios del transporte de viajeros con el escolar. En 2020 se va a licitar, con 350.000 euros de presupuesto, el servicio para dos lotes en las sierras del sur de Albacete, que será el próximo transporte zonal que se va a poner en marcha, según anuncio el consejero de Fomento, Nacho Hernando, en las Cortes el pasado mes de noviembre.
Para preparar las siguientes licitaciones, se sacará a información pública un servicio por cada provincia de las cinco que forman Castilla-La Mancha. La comarca del Campo de Hellín (Albacete), el área central de Cuenca, la sierra norte de Guadalajara este, la sierra de San Vicente (Toledo) y la zona de Almadén y Valle de Alcudia (Ciudad Real) son las próximas que están en los objetivos de la Junta de Comunidades.
Por estas razones, el presupuesto en el área de Transporte ha crecido un 26 por ciento desde los últimos presupuestos aprobados (los de 2018, que se prorrogaron) hasta los 26,4 millones de euros para 2020. Esto es así en el área de transporte y movilidad, pero lo cierto es que si se tiene en cuenta solo el transporte zonal, el incremento es del 80 %.