LA OTRA MIRADA

Ilia Galán

Poeta y filósofo


¿Urnas discapacitadas?

Hablan solo de tonterías y ven sin parar las imágenes que de sus poses cuelgan en la red para que sus amigos les vean con un vestido u otro, con lo que comen o beben, hablando de diversiones..., de política solo de oídas pues no entienden ni estudiaron lo que acontece ni qué fue lo que provoca lo que la historia nos ofrece. Mi hija y algunas de sus amistades, con 20 años ya, no deberían poder votar porque no tienen conocimiento y para elegir hay que saber antes de qué se trata. Yo aumentaría la minoría de edad a los 25 años, para elegir maduros cómo nos hemos de gobernar, no solo con deseos o pasiones. La democracia es el gobierno del pueblo, pero ya vemos que votar una vez cada cuatro años y solo a nuestros supuestos representantes, expresa muy poco satisfactoriamente nuestras voluntades, pudiendo haber otras opciones. Por tanto, no es la clave actual el votar mucho o poco, sino que podamos decidir de algún modo a quién echamos del poder si lo hace mal a nuestro juicio o queremos cambiar el rumbo de nuestras naciones. 
Pero las noticias estallan porque la Junta Electoral Central permite anotar el nombre de votantes discapacitados si se considera que no «votan de forma consciente, libre y voluntariamente», ¡aunque no pueden impedir el voto! No sé si soy raro pero me parece que estamos en una sociedad demente, pues si alguien no tiene facultades convincentes en la mente para decidir algo tan importante como el destino de los presentes, ni siquiera comprender puedo cómo ni por qué está en los listados electorales. Quienes han perdido el juicio por enfermedad o nunca lo tuvieron en un grado adecuado debido a problemas genéticos o de la índole que fueren, no pueden decidir lo que no saben. 
Colocar como piloto de un avión a quien no entiende ni sabe dónde se va parece inconveniente. No son tantos votos, pero no debería depender del juicio que se hace en la mesa precisamente cuando se va a votar, sino que tendría que ser algo previo, adecuadamente determinado por informes médicos. ¿Todos tienen derecho a votar? A un lado la demagogia quede. No; para bien también de quien hacerlo no puede, porque para elegir hay que saber antes qué es lo que se escoge y hasta cierto punto sus consecuencias, lo que pocos saben pues apenas se leen los programas electorales y aunque se lean luego nuestros representantes no se preocupan de cumplirlos ni son penalizados por ello. 
De acuerdo, muy imperfecta es nuestra democracia pero habrá que intentar mejorarla para que resulte efectiva, más eficiente y mejor para sus gentes. El gobierno del pueblo más que buscar elegir o no ha de buscar que se gobierne para beneficio de todos.