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Alejandro Ruiz

EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


‘El abogado de la guarda’

25/11/2021

Recuerdo que de niño mi madre nos repetía antes de dormirnos aquello de 'Ángel de la guarda, dulce compañía, no me dejes solo, ni de noche ni de día', como oración que nos confortaba y nos tranquilizaba para pasar la noche con la seguridad que nos aportaba el convencimiento consolidado en la idea de que todos tenemos un ángel que siempre está a nuestro lado, que nunca nos deja solos, que nos protege.
Seguro que esta figura del ángel de la guarda ronda también en la cabeza del abogado José María Stampa Casas, autor del libro que me permito presentar aquí, 'El abogado de la guarda', de Editorial Comares. El libro es un divertido anecdotario de situaciones paradójicas y pintorescas contadas con aire gracioso y guasón, que le sirve de excusa magnífica para comparar y acercar la figura del abogado, en su habitual ejercicio de la tutela y la protección de su cliente, a la del Ángel de la guarda de la oración: '…dulce compañía, no me dejes solo ni de noche ni de día'.
La vida del abogado, en el ejercicio de su profesión, comporta momentos difíciles, muchas veces de angustia y de tensión, sobre todo cuando se comparten y se viven los problemas de los clientes haciéndolos propios, y más en la situación actual de nuestro entorno profesional, cada vez más complicado, más crispado, y con menos medios, afectando al ejercicio de la abogacía, sin que se reconozca en su justa medida el servicio público que la profesión presta a la sociedad para el acceso a la tutela judicial efectiva y las labores de mediación que se llevan a cabo en los despachos, evitando la judicialización de muchos conflictos. Pero también está llena de increíbles, interesantes y entretenidas historias repletas de tragicómicas curiosidades, algunas para troncharse, que no pueden escapar al relato con la gracieta magistral que aplica Stampa para contarlas en su libro.
Se trata de conocer el lado divertido y sarcástico del ejercicio cotidiano de la abogacía, profesión que tiene amplísima implicación social en el desarrollo de la Justicia: «En una sociedad constituida y activada con base en el Derecho, que proclama como valores fundamentales la igualdad y la Justicia, el Abogado experto en leyes y conocedor de la técnica jurídica y de las estrategias procesales, se erige en elemento imprescindible para la realización de la Justicia».  Y cierto es que, en el desarrollo cotidiano de esta encomiable labor de 'ángel de la guarda', se producen situaciones desternillantes dignas de publicarse en un libro para el general entretenimiento, la diversión, el esparcimiento, la elevación del ánimo y la distracción para alejarnos por un tiempo del trabajo y las preocupaciones.
Lo que nos demuestra, como señala la propia sinopsis de la editorial, que no cabe duda de que la «abogacía no desaparecerá jamás, porque su ámbito de trabajo es la vida de las personas, la vida misma».

ARCHIVADO EN: Justicia, Abogados