Desprotegidos por el Gobierno

Agencias - SPC
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Miles de profesionales de varias comunidades podrían haberse contagiado después de haber utilizado durante días mascarillas defectuosas enviadas por Sanidad

Desprotegidos por el Gobierno - Foto: Eduardo Parra Europa Press

El sector sanitario, el más expuesto en la primera línea del coronavirus, ha tenido que lidiar en los últimos días a mayores con material defectuoso, en concreto con miles de mascarillas enviadas por el Gobierno a las comunidades autónomas, y que han provocado el contagio de numerosos profesionales.  
Por esta razón, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exigió ayer la convocatoria urgente de la Mesa del Ámbito de la Sanidad para que el ministro, Salvador Illa, informe de primera mano sobre los datos de profesionales contagiados y de materiales de protección suministrados.
«La aparición de miles de mascarillas defectuosas denunciadas por CSIF y el auto del Tribunal Supremo instando a Sanidad a que informe cada 15 días sobre los materiales de protección a los centros sanitarios hacen necesario que Salvador Illa convoque la Mesa y aporte datos de una vez. No ha habido ni una sola reunión desde el inicio de la pandemia», criticó la organización sindical en un comunicado.
CSIF señaló que, tras su denuncia, en distintas regiones, como es el caso de Andalucía, se están haciendo miles test a profesionales que utilizaron las mascarillas defectuosas. «Exigimos datos detallados sobre los profesionales infectados, bajas, contrataciones, suministros detallados de EPIs, pruebas enviadas a las comunidades para detectar el COVID-19 y porcentaje de derivaciones a la sanidad privada, así como la situación del personal especialista residente», añadieron. Además, indicaron que CSIF reclama que el personal sanitario necesita conocer cuáles serán los protocolos de protección durante el período de desescalada y en el futuro y si el Gobierno prevé crear una reserva preventiva de material.
«Reclamamos también que se realicen pruebas diagnósticas a todo el personal y a los usuarios de las residencias de mayores y centros socio-sanitarios para evitar nuevos contagios. Es decir, reclamamos un diagnóstico fiable en vez de clasificar a los usuarios y trabajadores en función de los síntomas que presentan», agregaron.
«Por regiones, hay mucha incertidumbre entre el personal ante la desescalada y cuáles serán los próximos protocolos y medidas de protección», concluyeron.