ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


Solidaridad desmesurada

Es cierto que tal vez el título no sea el más apropiado cuando  Murcia, Almería, Málaga o Albacete han sido devastadas precisamente por el agua. Pero no hablamos de una solidaridad, en la presente situación imprescindible, sino de la otra. La empleada durante años para descubrir algunas cifras que el miércoles, 11 de septiembre de 2019, el diario ‘La Tribuna’ colocaba en portada con un titulo aterrador: «Murcia recibe del Tajo en 9 meses lo que consume Toledo y su alfoz en 21 años». Y no creo que pueda ser considerado  periodismo amarillo. El diario local mejora día a día, se esfuerza en ser más plural, más variado, más riguroso en el tratamiento de la información,  más didáctico, más ilustrado. Es decir, reforzar su condición de servicio público. 
Por supuesto, en páginas interiores,  se explica cómo el ‘Memorándum’ que iba a terminar con las guerras del agua, según quien lo promovió, va a  resultar cierto, pero por agotamiento de los recursos. Con los últimos datos ya no queda un solo resquicio para la denominada «solidaridad interterritorial». Hace ya tiempo que sospechábamos que lo de la «solidaridad» era un mero instrumento retórico para enmascarar la explotación desaforada de unos recursos hídricos escasos. El «récord» que se establece ahora con el nuevo trasvase da al traste definitivamente con las pocas astillas que quedaban de una solidaridad que, desde los inicios del proyecto, no fue tal. Con el transcurrir del tiempo está quedando en una actuación desmesurada, consecuencia de haber ido trampeando en un asunto, el trasvase de agua de una cuenca a otra, desde cualquier óptica  inaceptable. 
 A la Comisión que ha dado el «placet» al nuevo trasvase ha asistido por primera vez un representante de Castilla-la Mancha. Con voz, pero sin voto. El primer representante de Castilla-la Mancha  ¿ha sido ‘chuleado’ o simplemente torturado al conocer cómo se aprueba un nuevo trasvase en estos momentos de crisis hidráulica? También es cierto que, según ha comentado el asistente, la reunión ha sido de puro trámite. No se vota nada, todo está predeterminado. La Comisión es un puro formalismo que solo sirve para justificar cualquier tipo de decisión. Actúa como otras Comisiones conocidas que, cuando se les piden responsabilidades, nadie sabía  lo que allí se cocía. ¿Se habrán enterado los de la Comisión que la situación solo podrá ir a peor, salvo milagros de unas lluvias imposibles que llenen los embalses y permitan que el Tajo tenga  excedentes que nunca tuvo?