Vidal Maté

Periodista especializado en información agraria


Bruselas da una respuesta corta y tarde

19/05/2020

Las decisiones adoptadas en las últimas semanas por los países miembros de la Unión Europea para luchar contra el corona virus están afectando de una manera importante a la actividad agraria y al comportamiento de algunos de los mercados en las producciones más importantes, fundamentalmente por el cierre de la restauración.
En el caso de España, frente a esa crisis, a efectos del sector agrario, el Gobierno puso en marcha una serie de medidas de apoyo generales que afectarían igualmente al sector, como las referidas a la política de créditos del ICO, autónomos o prestaciones por cese de actividad. Ya de una manera específica, Agricultura decidió establecer la ayuda de 30 euros por unidad en ovino y caprino de animales con menos de cuatro meses salidos hacia el matadero desde el 14 de marzo con el techo de los 30 animales subvencionables por explotación que tuviera no menos de 70 cabezas.
Sin embargo, al tratarse de una situación que afecta a todos los países comunitarios, con los mismos problemas y respuestas similares de cada Gobierno, resultaba indispensable igualmente el compromiso de la UE para abordar conjuntamente el problema. A fecha de hoy, señalan responsables del Ministerio de Agricultura, la respuesta de la Comisión ha sido insuficiente, aceptable en lo que se refiere a flexibilizar los plazos y exigencias en cuestiones burocráticas a efectos de todo tipo de ayudas, pero nulas en lo que afecta a los mecanismos para la gestión y regulación de los mercados.
En lo que se refiere a la aplicación de la PAC, actualmente en proceso de solicitudes, la presidenta de la Comisión avanzó la decisión de Bruselas de aplicar una flexibilidad en materia de controles sobre las condiciones para acceder a las ayudas rebajando los requisitos que se piden en una campaña normal. En este aspecto, Bruselas exigía a cada Estado realizar controles sobre el terreno a un 5% de las peticiones, procedimiento que Agricultura ya tiene previsto aplicar progresivamente por un sistema de monitorización por satélite en diferentes comarcas de 14 Comunidades Autónomas. Además, Bruselas ya dio luz verde para ampliar el plazo de presentación de solicitudes desde el 30 de abril al 15 de junio. En esa misma línea de apoyos, Bruselas se ha comprometido a elevar hasta un 70% el primer pago de las ayudas directas a partir del 16 de octubre próximo y hasta el 85% en los de desarrollo rural. Ello supondrá abonar en el primer pago unos 3.420 millones y el resto, hasta los 4.950 millones desde el uno de diciembre.
Mientras, las medidas para el mejor funcionamiento de la burocracia para aplicar la PAC, exigir menores requisitos y el adelanto de los pagos se puedan considerar como actuaciones positivas, en materia de mercados las acciones de la Comisión han sido, hasta la fecha, inexistentes, al margen de su declaración señalando la libertad de circulación de productos en el marco comunitario. Nada más.
Frente este escenario, desde los países productores más importantes de la UE en el sector agrario, se ha planteado a la Comisión la necesidad de aplicar medidas urgentes para regular los mercados y evitar la ruina de millones de explotaciones. En ese sentido, desde la Administración española se ha incluido en esa propuesta la urgencia de llevar a cabo una política de almacenamiento de canales de ovino y caprino ante la caída de los precios en el segmento de los animales de bajo peso como lechazos y cabritillos. En el conjunto comunitario preocupa especialmente la situación de los mercados de vacuno de leche y de carne así como los de ovino y caprino de carne y leche, aunque con problemas diferentes.
El vacuno. Los ministros comunitarios reclaman acometer un almacenamiento de canales en el sector vacuno, medida que afectaría a todos los países con producción de unos 7,8 millones de toneladas de los que 1,5 corresponden a Francia y 1,1 a Alemania. Francia fue el país que encabeza la solicitud del almacenamiento, apoyado también por España donde la producción es de 660.000 toneladas. El sector no está exento de problemas, a pesar de ser gran exportador. La crisis está afectando muy especialmente a las piezas de mayor calidad que iban a la restauración y que se hallan sin salida. 
Una situación similar se presenta en el caso del vacuno de leche con una producción en la UE de unos 160 millones de toneladas donde destacan los más de 32 millones de Alemania, casi 23 de Francia, 14 de Holanda, 12 de Polonia, 10 de Italia, ocho de Irlanda o los siete de España. Al aumento de la producción en estos meses de primavera se suma la dificultad para exportar a China y a varios países árabes productores de petróleo. Esta caída en el comercio, con más producción y menos venta en el mercado interior y en el exterior, se está reflejando en montañas de excedentes por países como Alemania, Francia u Holanda se reclamen medidas de gestión del mercado como el almacenamiento de leche en polvo, mantequilla y otros productos derivados. Bruselas no ha dado respuesta. Desde los gobiernos reclaman la posibilidad de incentivar una bajada de la producción de leche con una menor presión sobre los animales.
Tanto en el caso de las carnes como en el de la leche, por las exigencias de la Organización Mundial de Comercio, no son posibles las ayudas directas a la exportación para aumentar la demanda, pero sí se plantean medidas de promoción de las carnes como del conjunto de los productos lácteos.
España, aunque apoya la necesidad de ayudas directas para las explotaciones de flores y plantas ornamentales para cubrir su pérdida de cosecha, no ha sido la protagonista a la hora de plantear las demandas en este sector y se ha sumado a la posición defendida por Holanda, que ha sufrido los mayores daños. En España, el Ministerio Agricultura ha planteado en el Gobierno la posibilidad de que se produjera la apertura de la venta de flores en el marco de la situación de alarma y las condiciones de seguridad exigidas.