«Nos preocupa la falta de información que hay»

J. López
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Entrevista con el presidente de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Cuenca (Fampa)

«Nos preocupa la falta de información que hay»

La Federación de Madres y Padres de Alumnos de Cuenca (Fampa) hace balance de las principales reivindicaciones que tienen los progenitores ante el inicio del curso escolar, que estará marcado por las situación adversa de la Covid-19. El colectivo, que se formó hace dos años y cuenta con la participación de varias Ampas de colegios e institutos de Cuenca, repasa y opina, en palabras de su director Francisco Javier Pérez, sobre las medidas sanitarias y de organización que se han articulado en torno al sistema educativo. 
¿Cuál es la realidad que viven los centros escolares antes de la reapertura del curso?
Ahora mismo tenemos dos realidades, una en los colegios e institutos rurales y otra en los centros educativos de la capital o de las grandes poblaciones. Por un lado, en los municipios pequeños se está viviendo el inicio del curso de una manera normal, las medidas se han adoptado y los ayuntamientos están colaborando mucho con los maestros. Hemos detectado que esos colectivos están más contentos. Por otro, estamos pendientes de las noticias y boletines que salen publicados en los medios de comunicación, porque no hay una información lo suficientemente unívoca para que los padres y madres la tengamos disponible.  
¿Eso quiere decir que, a día de hoy, tienen más información por parte de los medios que de la propia Consejería de Educación?
Desde hace unas semanas se han sucedido distintas publicaciones. La Junta de Comunidades ha publicado la Guía Educativo Sanitaria definitiva y está semana se ha hecho público el acuerdo intersectorial entre Castilla-La Mancha y el Estado. A estas novedades se añaden las decisiones que van tomando los respectivos ayuntamientos. El de Cuenca anunció que iba a cortar las calles para garantizar la seguridad y Diputación comunica, a través de los medios, que ayudará a los consistorios a realizar las tareas de limpieza y seguridad. Esta misma mañana hemos pedido una reunión al Ayuntamiento y a la Consejería de Educación para que nos aclare todo y que se nos dé un punto de vista general de todas las medidas. No que cada administración haga lo suyo, sino que la respuesta sea coordinada y no tengamos que enterarnos por los medios. Se han adoptado soluciones, pero quizá no se han comunicado bien a las familias. Lo que es evidente es que vamos con retraso, porque este debate se debía haber realizado a lo largo del verano.
Por otra parte, cabe recordar que las clases empiezan el miércoles y muchos colegios de la capital están aún de obras. Un instituto va a reabrirse y otro se ha cambiado de zona. Hay interrogantes cuya respuesta ya está, pero esa respuesta se nos tiene que hacer llegar de una forma clara a las familias.
¿Piensan que la adecuación de las instalaciones al protocolo sanitario y las distintas medidas debían haberse tomado con antelación?
Ha habido varios problemas, uno de comunicación de las administraciones con las familias y otro de coordinación entre las distintas administraciones con competencias. Lo que sí hemos echado en falta es que, desde julio y en agosto, se debían haber adelantado las decisiones que se están precipitando una tras otra en una semana. La Consejería se puso en contacto con nosotros y nos informó de los pasos que se iban a dar. Es verdad que, posteriormente, nos remitió a antes de que comenzara el curso para concretar las medidas que iba a llevar a a cabo junto con Sanidad. Lo que no esperábamos es que fuese entre la última semana de agosto y la primera de septiembre. 
Imagino que han mirado  con lupa la guía educativo sanitaria. ¿Están de acuerdo con todas las cuestiones planteadas o piensan que hay aspectos a mejorar? 
La guía es genérica. Pensábamos que iba a ser más concreta y explícita. Se deja mucha responsabilidad, según nuestro punto de vista, a los equipos directivos de los centros. Es verdad que muchas de las preguntas se pueden responder, pero también es verdad que tienes que ver la guía, el documento de preguntas frecuentes de la Consejería y tener en cuenta el convenio que se llevó a cabo con el Estado. A esto le añades la capa de información de los respectivos ayuntamientos, que dictan normativas propias. Echamos en falta que toda esta maquinaria que se ha precipitado se hubiese iniciado mucho antes.
Apostábamos por una guía más concreta, sobre todo en el tema de la bajada de ratios. A lo largo de la pandemia, hemos visto que se han tomado medidas incoherentes. Había ratios para hacer unas u otras actividades. Entonces, no entendemos porqué se recomienda no juntarse a más de 10 personas, pero luego para ir a clase no hay problema. Sabemos que hay una crisis económica, pero sí que esperábamos esa bajada de ratios más generalizada, o bien otras medidas como hacer uso de espacios de ayuntamientos, Diputación o Junta, ubicados en la misma ciudad. Si se hubiese creado otro centro volante, los alumnos podían haber ido allí y reducir así la ratio. Esa fue una salida que no se descartó, pero no se ha plasmado de una manera concreta.  Así, los centros están inventándose lo que pueden, pero dentro del mismo colegio o instituto. Otra posibilidad era hacer turnos de mañana y tarde, pero esta medida incrementaba la plantilla. Además, alguna AMPA ha comentado el hecho de hacer optativa la presencialidad, que se dé la opción de que un padre o una madre, de forma voluntaria, se quede en casa con su hijo para reducir el número de alumnos. En ese sentido quiero hacer una puntualización, y es que nos dijeron que, al parecer, querían hacer grupos más reducidos a partir de 3º o 4º de Primaria. 
Entonces, ¿cree la Fampa que los recursos que ha activado la Consejería de Educación son insuficientes?
No me atrevería a decir eso. Parece ser que las mascarillas que iban a dar son lavables, pero los cinco litros de gel son escasos y los cubos con pedal de los baños no son solución. Se podían haber adoptados más medios, pero también entiendo que los recursos económicos son los que hay y más en esta época en la que se estira el presupuesto por muchos sitios. Creo que se tenía que haber buscado la coordinación entre todas las administraciones.
¿Qué es lo que más preocupa a la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Cuenca?
Nos preocupa la falta de información que hay. No es que no esté, sino que no se ha sabido comunicar y hay una mezcla de estado de ansiedad, ganas de empezar, pero también de hacer algún tipo de reivindicación más agresiva, en términos de manifestaciones o no llevar a los hijos a clase porque no se garantiza la seguridad. Nuestra postura es mantener la calma. Las administraciones han empezado tarde, pero eso no va a cambiar. Vamos a dejarles trabajar, pero les pedimos comunicación e información. A día de hoy, las familias se sienten desinformadas. No es una crítica a Educación, los equipos directivos de los centros también tienen que comunicar las medidas a las familias, pero claro cómo vas a comunicar unos protocolos si se están cambiando cada semana.  Esta situación perjudica al estado psicológico de la familia, que está muy preocupada. No obstante, confío en que las administraciones garanticen la seguridad en los centros. También hacemos un llamamiento a la responsabilidad de los padres. No puede ser que por las mañana exijamos una limpieza exquisita en los centros y por las tardes nos juntemos 40 personas en los parques.