Una noche con Keira Knightley

SPC
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El canal TCM entrevistó en profundidad a la actriz británica. Conversación que se puede disfrutar ahora en Movistar hasta el día 10

Una noche con Keira Knightley - Foto: ALECSANDRA RALUCA DRAGOI

Siendo hija de intérpretes, el destino de Keira Knightley parecía marcado. Nació un 26 de marzo de 1985 cerca de Londres y sus padres, el actor Will Knightley y la dramaturga Sharman Macdonald, la fueron introduciendo desde niña en el mundillo artístico. Con tan solo siete años apareció en televisión por primera vez. Sin embargo, según ella misma ha confesado, convertirse en actriz no fue nada fácil. De pequeña tenía bastantes dificultades para aprender a leer y a escribir, y tuvo que realizar un enorme esfuerzo para comprender letras y palabras. A los 12 años le llegó la oportunidad de trabajar en La amenaza fantasma, el episodio I de la saga de Star Wars. «Mis padres no querían. Me dijeron que sería muy aburrido. Me contrataron y muchas veces fui la doble o suplente de Natalie Portman. Hacía el personaje de Sabé que se vestía con la misma ropa que Natalie. Aún así, fue muy emocionante», recuerda.
Keira Knightley fue la invitada de Una vida en imágenes, el programa de entrevistas producido por la Academia Británica del Cine y la Televisión (BAFTA) y que en España emite en exclusiva TCM y que después se puede ver a traves de SVOD (Subscription Video on Demanda) en Movistar . En la conversación que mantiene con el periodista Jason Solomons, la británica, que acaba de cumplir 35 años, hace un amplio repaso de su vida y de su carrera cinematográfica y recuerda algunos momentos que fueron clave en su trayectoria profesional como cuando se presentó al casting de Piratas del Caribe. 
«Estaba muy enfadada. Pensaba que no me iban a dar un papel en Hollywood. Me parecía absurdo ir. Llegué tarde por culpa del metro y soy de esas personas que necesitan llegar puntuales a una cita. No puedo soportar llegar tarde. Estaba de mal humor e hice el casting enfadada. Y sorprendentemente funcionó», cuenta entre risas.
Antes de rodar Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra a la joven se la vio con un balón en los pies en la cinta Quiero ser como Beckham de Gurinder Chadha. Convertida en estrella tras su llegada a la meca del cine protagonizó títulos tan populares como Love Actually, El rey Arturo, Begin Again, Descifrando enigma u Orgullo y Prejuicio, la versión que dirigió Joe Wright y por la que consiguió su primera nominación a los Oscar.
«Querían actores de alrededor de 20 años, al igual que los protagonistas del libro. Fue la primera versión en la que los intérpretes tenían la misma edad que sus personajes. De hecho, si lees la novela su comportamiento tiene sentido porque son muy jóvenes», recuerda la actriz en la entrevista.
Al finalizar la conversación con Keira Knightley en Un día en imágenes, los espectadores se pueden ver movidos a disfrutar de varios de sus trabajo. Una de sus películas preferidas es  Expiación. Más allá de la pasión (2007), el filme está basado en la novela de Ian McEwan y que también dirigió Joe Wright. «Cuando hablé con él antes de empezar a rodar me dijo que no quería hacer la película de forma naturalista sino con ese estilo inglés característico de los años 40. Nos pusieron como deberes ver otras películas inglesas como Breve encuentro de David Lean, que protagonizó Celia Johnson», explica. 
«Es una película muy sensual, muestra la represión sexual. Mi personaje es como si estuviera atascada en todo momento. No puede avanzar, ni retroceder, ni siquiera expresarse. Tiene una especie de sexualidad en ebullición que termina por explotar», añade.
próximo trabajo. Keira Knightley está casada desde 2011 con el músico James Righton y tiene dos hijas, la más pequeña nació en septiembre de 2019. 
Próximamente la podremos ver en la comedia basada en hechos reales Rompiendo las normas, en la que interpreta a Sally Alexander, la líder del Movimiento de Liberación de las Mujeres que en 1970 interrumpió la retransmisión por televisión del certamen de Miss Mundo que se estaba llevando a cabo en Londres argumentando que el concurso degradaba no solo a las participantes, sino a todas las mujeres. Un personaje de carácter fuerte para una actriz de apariencia frágil, pero con una determinación y claridad de ideas de hierro.