Tiempos de swing

Sonsoles Arnao


España se rome

Una semana de mucho ruido y violencia sobre Cataluña. Arden los contenedores. Suenan vallas metálicas. Ondean banderas que se convierten en armas. Los periodistas llevan casco. Encapuchados, infiltrados, balas de goma. Un incendio provocado en el que los pirómanos no dejan de echar leña al fuego. El presidente Torra comparece para decir que ellos vuelven a lo suyo y el presidente Sánchez no quiere cogerle el teléfono hasta que condene la violencia. No hay tregua para el diálogo, la política, las palabras.
Incendio y ruido en las calles de Barcelona y en las televisiones de todos los hogares españoles mientras se presenta el informe sobre el estado de la pobreza en España. Un país con 2,5 millones de personas en situación de pobreza severa, 12 millones en riesgo de pobreza o exclusión social y más de la mitad de su población con dificultades para llegar a fin de mes. La tasa AROPE (indicador europeo sobre pobreza y exclusión social) en España en un 26,1%.  El panorama es desolador y la radiografía de la pobreza confirma que ser mujer, tener hijos o ser mayor de 65 años y vivir en el sur de España te hace más vulnerable. Por ejemplo en Castilla – La Mancha, que es la cuarta región con las tasas más altas. Un 33,5% de su población en riesgo de pobreza y exclusión social, 678.410 personas. Solo superada por Canarias (36,5%), Andalucía (38,2%) y Extremadura (44,6%). Nuestra región, con 7,4 puntos más de tasa de pobreza que la media española, situada en el lado pobre del mapa. Al norte, regiones con tasas similares a los países más avanzados de Europa. El País Vasco con un 12,1% o Cataluña con un 18,9%.
España se rompe, está rota, dividida en dos. Y esta grieta es mucho más profunda y causa mayor sufrimiento que todas las grietas ideológicas, partidistas y territoriales que hoy protagonizan el debate político. Y nuestro Estado, social, democrático y de derecho, no está ofreciendo respuesta. Decía el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, Zygmunt Bauman, que la primera víctima de la desigualdad es la democracia. La ciudadanía deja de confiar en unas instituciones que le han dado la espalda mientras contemplan por televisión las movilizaciones en Cataluña. Arden los contenedores. Han ardido más de mil en cuatro días. ¿Cuánto cuesta un contenedor? Más que los ingresos mensuales de la mayoría de los hogares en situación de pobreza y exclusión social.
Una semana de mucho ruido y violencia. Mientras los pobres viven y mueren en silencio. El mismo en el que murió la joven Tania Pedraza, de 37 años, cuando cayó en un silo de pan mientras limpiaba la nave de Mercadona en la que trabajaba. Pasaron 27 horas hasta que encontraron su cuerpo. Era de Barcelona.