MIS RAZONES

Pilar Gómez


La gran trampa que pueden evitar las urnas

Después de unas jornadas de violencia sin precedentes en Cataluña, llega la hora de la política, como dicen los portavoces de la izquierda y de los separatismo. Como si en nuestro país jamás se hubiera hecho política.
Desde el retorno de la democracia, no se ha hecho otra cosa. Que le pregunten a Josep Tarradellas, quien con su mentalidad dialogante logró restaurar la Generalitad catalana y  que ya hace décadas anunció la instauraciónn de la ‘dictadura blanca’ que traía oculta Jordi Pujol en una mano mientras con la otra se dedicaba a saquear los fondos públicos.
El nacionalismo, dijo Mitterrand, es la guerra. Lo estamos viendo estos días. ¿Cual será el siguiente paso en este camino hacia el infierno al que nos conducen Torra y Puigdemont?. Ya se adivina en el horizonte, no hay que ser muy perspicaz. ERC planteará una negociación al Gobierno socialista, para, junto al concurso de Podemos, diseñar un escenario alternativo para salir de la actual crisis territorial. Un escenario alejado de lo que se recoge en nuestra Constitución. No hay problema. Se esquivan las leyes, se las returce, se las domeña para que todo encaje.
PP, Cs y Vox, lógicamente, se quedarán al margen de este mangoneo, en el que se incluirán el referendum y la amnistía como monedas de cambio. Todas las piezas encajan. Torra ha sacado a la calle a las bestias pardas del ladrillazo y la capucha para abrirse camino hacia su particular independencia. No será así. El actual presidente catalán caerá pro el camino. La vía diseñada es más sutil pero, seguramente, mucho más eficaz. Atentos a los próximos movimientos de Pedro Sánchez que sólo una contundente respuesta democrática en las urnas podrá evitar. Una España diseñada por el PSOE, ERC y Podemos es lo menos parecido a un Estado democrático que se pueda imaginar.