VERDADES ARRIESGADAS

Víctor Arribas

Periodista


Es la economía

Hubo un lema de campaña electoral en Estados Unidos que todavía se recuerda aunque han pasado más de dos décadas desde que se acuñó. Es la economía, estúpido. Lo inventó el jefe de la campaña de Bill Clinton en las presidenciales de 1992, ante la fortaleza del presidente y favorito a reeditar su cargo, George Bush padre. Bush había conquistado al país con la intervención en  Irak y había que buscar terrenos alternativos para aspirar a derrotarle sin mencionar el asunto castrense en el que era imbatible. Aquel asesor ha pasado a la historia por su acierto al colocar un cartel en mitad de las oficinas del partido demócrata, que Clinton se encontraba de frente cada mañana al llegar a trabajar. Y le hizo caso. Y ganó por un amplio margen a su adversario dedicando todos sus esfuerzos de campaña a alertar a los norteamericanos del riesgo de la situación económica y las necesidad de actuar antes de que fuera demasiado tarde.
Habiendo vivido España dos recesiones económicas en la última década, y con los indicadores avisando de que la crisis puede volver a repetirse en este temeroso 2019, resulta inconcebible que los partidos que aspiran a desbancar al presidente español en las elecciones del día 28 no recuerden la frase del asesor de Clinton. La última palabra del eslogan parece hecha especialmente para ellos. Los españoles conocen a la perfección y recuerdan lo nefasto de las políticas socialistas en aquella depresión económica y financiera, y la forma en que se negó que existiera un riesgo real de quiebra de una economía que no estaba ni por asomo en la Champions League en la que se situaba el recordado Rodríguez Zapatero. La victoria de Rajoy en diciembre de 2011 se debió, más que a méritos propios, al desastre sin paliativos en la gestión del gobierno ZP con las cuestiones económicas, con las cosas de comer. Nos llevó a la ruina, y los votantes lo tuvieron muy presente. Muchos de aquellos votantes volverán a ejercer su derecho al voto este mes, otros muchos serán nuevos pero conocen a la perfección lo ocurrido entre 2008 y 2012, con casi cuatro millones de trabajadores perdiendo su empleo, las pensiones congeladas con un sablazo nunca visto, y el déficit de las cuentas públicas desbocado por culpa de medidas como las que ahora adornan los viernes negros. Los aspirantes a desbancar a Sánchez deberían conocer el lema de campaña y ampliarlo incluso. Cataluña y la economía. La economía y Cataluña.