Los embalses de la provincia acumulan un escaso 19,6%

J. L.
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Las lluvias de otoño no logran recuperar los pantanos de Buendía, Alarcón y Contreras, que suman 710 hectómetros cúbicos de agua almacenada

Los embalses de la provincia acumulan un escaso 19,6% - Foto: Municipios Ribereños

Todo sigue igual en los principales embalses de la provincia conquense. Nada ha cambiado en estos tres meses de otoño a pesar de las lluvias que, sobre todo en noviembre, hacían presagiar un leve repunte del agua almacenada. Al contrario, la situación sigue siendo ciertamente complicada en Buendía, Alarcón y Contreras hasta el punto de que acumulan prácticamente la misma cantidad de hectómetros cúbicos (Hm3) que en el cambio de la estación veraniega al otoño.  Es decir, por aquel 22 de septiembre se contabilizaban 684  hectómetros cúbicos de los 3.600 posibles, mientras que esta semana sumaban 710 hectómetros cúbicos entre los tres. Eso supone que, en la actualidad, las reservas de agua almacenada sean de un 19,6%. La situación es ciertamente delicada puesto que para estas mismas fechas, hace un año, los tres embalses sumaban 850 hectómetros cúbicos lo que elevaba el almacenaje de agua hasta el 23,5%. Las cifras actuales son muy semejantes a las del nefasto 2017. Al finalizar ese año, Buendía presentaba uno de los niveles más bajos de su historia, con apenas 157 hectómetros cúbicos embalsados, mientras que Alarcón y Contreras reunían 414 y 155 Hm3 respectivamente. El año extremadamente seco hizo mella en ambas cuencas, registrándose los niveles más bajos de la última década.
Cuencas hidrográficas. Buendía no logra recuperarse. El embalse de la cabecera del Tajo acumula en esta semana 233 hectómetros cúbicos, almacenando un paupérrimo 14,2% de agua. El volumen es aún peor que el del año pasado, que para estas fechas llegaba hasta los 286 Hm3. 
A los malos datos se le añade la última decisión del Ministerio para la Transición Ecológica, que este martes autorizó  un trasvase de 7,5 hectómetros cúbicos a través del acueducto Tajo-Segura para consumo urbano que se efectuará en este mismo mes de diciembre. Al menos no se tendrá en cuenta, en principio, la petición de la Comisión de Explotación de Trasvase Tajo-Segura que propuso esta semana al Ministerio que se reabriera el trasvase para regadío agrícola con un envío de 19,6 hectómetros.
En la cuenca hidrográfica del Tajo, la buena noticia es para el embalse de Molino de la Chincha que se recupera de los rigores del estío y almacena ya 5,6 hectómetros cúbicos (81,34%). La realidad no es muy distinta en la cuenca del Júcar. Alarcón llega a los 350 hectómetros, prácticamente los mismos que tenía en el mes de septiembre y 60 hectómetros menos que hace un año. A estas alturas almacena un 31,5% de los 1.118 hectómetros cúbicos posibles. Peor lo tiene Contreras que esta semana llegaba a los 127 hectómetros cúbicos (15% de capacidad), frente a los 153 que acumulaba en diciembre de 2018. El otro pantano de la cuenca del Júcar, La Toba, ha ido perdiendo agua embalsada en las últimas semanas. De los 9,7 hectómetros que puede almacenar acumula esta semana 4,1, lo que supone un porcentaje del 43 por ciento.