LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


EPA, un desastre sin paliativos

El INE hacía pública el jueves la EPA del tercer trimestre. Ni los más pesimistas, agoreros, se esperaban que los resultados pudieran ser tan descorazonadores. Los datos del mercado laboral, de uno de los trimestres mejores para la creación de empleo y la bajada del paro, muestran un frenazo que avanza que la economía está ya creciendo a tasas por debajo del 2%, como hace 5 años. Por cierto, como ya muchos analistas y servicios de estudios están anticipando. 
La Encuesta de este trimestre es realmente preocupante. La creación de empleo de julio a septiembre fue apenas de 69.400 que, cifra que además de ser tres veces menor que en el mismo trimestre del año pasado o cuatro veces menor que en 2017, revela que la mitad de ese empleo es público y que habría que remontarse a 2013, en plena crisis, para ver una cifra parecida. Pero, hay más. Apenas 16.200 personas salieron del paro, otros 17.200 hogares engrosan la lista de los que tienen a todos sus miembros en paro, 7.400 mujeres y 18.300 jóvenes entraron en el desempleo. Tampoco fue un buen trimestre para los autónomos, 30.700 menos, y ya van 8.000 menos en lo que va de año. Ni tampoco para los jóvenes que ni estudian ni trabajan, que ya se acercan al 1.250.000. 
Y, para mí, lo más preocupante, si limpiamos los datos del efecto calendario, si los desestacionalizamos, resulta que el paro sube y es el segundo trimestre que lo hace. Mientras, el gobierno en funciones promete y promete más gasto y empleo público, a pesar del varapalo que ha recibido esta semana de Bruselas a cuenta del Plan Presupuestario. Una carta a los Reyes Magos que no se sostiene ni por el lado de los gastos ni de los ingresos. De hecho, según ha anunciado el colectivo de técnicos de Hacienda, este año la recaudación será 8.700 millones menor que la presupuestada. Difícilmente se cumplirá el compromiso de déficit público.