CARTA DEL DIRECTOR

Francisco Javier Martínez


Una etapa acaba y otra comienza

Se acabó un mandato y estamos a las puertas del siguiente después de la celebración de las elecciones autonómicas y municipales y la situación cambió, y mucho, en la provincia de Cuenca. Se acabó la era del PP de Benjamín Prieto y comienza la del PSOE de Luis Carlos Sahuquillo.
Atrás quedan los años en los que Benjamín Prieto hacía y deshacía en las entrañas del Partido Popular y de la Diputación Provincial. En el primero, el poder del alcalde de Fuentelespino de Haro quedó truncado después de la llegada de Paco Núñez a la presidencia regional de los populares. Desacreditado para elegir al candidato a la Alcaldía de la capital, al dirigente sólo le quedó presentarse a la reelección como regidor de su municipio –donde consiguió 145 votos, el 65% de los emitidos– y esperar a que el PP resistiera al frente de la Diputación. Pues bien, la resistencia fue vencida merced a que el PP bajó ocho puntos en sus apoyos en el conjunto de la provincia –pasó del 44% al 36%–, mientras que el PSOE subió prácticamente tres puntos –de casi el 42% a rozar el 45%–.
Pero nada sucede porque sí. Detrás de ese bajón del PP, sin duda, está la corrupción, pero también la gestión sobre el territorio. El PP presidido por Benjamín Prieto fracasó en Tarancón, después de no encontrar un candidato residente en el municipio. Tarancón era una localidad estratégica para retener la Diputación y si a esa debacle se suma que de los grandes municipios sólo se gana en Las Pedroñeras y Casasimarro, el escenario es insostenible para el partido conservador conquense.
Ahora a Benjamín Prieto le espera una salida por la puerta de atrás camino de las Cortes Regionales para los próximos cuatro años, donde está llamado a ser un diputado raso en la oposición, alejado de la corte de asesores a su alrededor, que, por otra parte, no supieron leer la situación que se les venía encima ni reaccionar.
Ahora habrá que ver cómo se recompone el PP, mientras que el PSOE navega con viento a favor. Después de ocho años, tanto Junta como Diputación y Ayuntamiento de la capital –con el apoyo de Cuenca Nos Une, de Isidoro Gómez Cavero– tendrán el mismo color y ahí ya no puede haber ninguna excusa para sacar a la ciudad y a la provincia de la parálisis de los últimos mandatos. Eso es precisamente lo que se debe exigir al PSOE. 
Los socialistas deben decidir ahora quién presidirá la Diputación y el taranconero José Manuel Carrizo es un claro candidato a ocupar ese puesto, con permiso de Luis Carlos Sahuquillo.
El invierno llega para algunos, mientras que la primavera florece para otros.