CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Hay salida

Hay salida, lo único irreversible es la muerte. La situación es muy delicada, difícil, desesperante, pero hay manera de superar todo siempre que haya personas decididas a hacerlo. Esa es la clave.

Es también el principal problema de esta España cercada por polémicas judiciales a las que echan leña dirigentes irresponsables que no miden las consecuencias de sus palabras. Doctores tiene la iglesia y jueces y fiscales la Justicia, y si se equivocó Marchena al pedir opinión al tribunal de Luxemburgo, seguro que en el caso de que no hubiera pedido opinión y el tribunal europeo se pronunciara a favor del derecho de Puigdemont y Junqueras a acceder a su escaño de eurodiputados, se habría puesto el grito en el cielo porque Marchena no había consultado previamente al TJEU. ¿O es que creen los que hoy cuestionan la consulta del juez del Supremo que los abogados de Puigdemont iban a conformarse con su pérdida de escaño? Cobran millones por asesorar al independentista fugado, y no dejan resquicio sin escudriñar para seguir cobrando.

La Justicia española ha recibido un fuerte varapalo, pero no es de recibo colocar a Marchena a los altares para bajarlo a las primeras de cambio. Todo tribunal tiene cara y cruz aunque sus sentencias son de obligado cumplimiento, pero si algo hay que criticar a Marchena es que hubiera aceptado el cambio de criterio de la abogacía general del Estado respecto al delito de rebelión, que consideró la abogacía –quizá por presiones del gobierno- que era sedición. Pero la consulta a Luxemburgo, según una profana en la materia como esta periodista, pareció conveniente en su momento.

Tras el mal trago judicial toca tomar las decisiones sobre el futuro gobierno. Y ese sí que es un problema, porque faltan políticos con sentido de Estado, y abandera esa lista nada menos que el candidato a la presidencia de gobierno. Sánchez es un personaje que puede destruir España al promover pactos con partidos que buscan destruir España, y no se comprende que después de lo que se ha escuchado en boca de independentistas tras el fallo del TJUE aun pretenda esperar al congreso de ERC para tomar una decisión. Sánchez ha perdido el norte, el sur, y el sentido común, y deben movilizarse los partidos del centro derecha para salvar a este país. Es hora de que PP y Ciudadanos –sí, PP- ofrezcan públicamente a Sánchez su apoyo para salir investido. Apoyo externo y con condiciones. ¿Que el PP no quiere a Sánchez en la presidencia? Ni el PP ni casi nadie, pero que asuma Casado que Sánchez ha ganado las elecciones. Lo que puede impedir Casado es que además de sufrir a Sánchez como presidente, los españoles tengan que sufrir a Sánchez como presidente y gobernando con Podemos y con ERC mandando desde fuera.

Eso solo lo puede evitar Pablo Casado. Cosa distinta es que esté dispuesto a actuar dejando de lado intereses personales y partidistas.



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