La industria 'vapeadora' solicita una regulación científica

Agencias
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Los fabricantes y distribuidores de cigarrillos electrónicos instan a las autoridades a reglamentar el uso de estos dispositivos para hacerlo con garantías basadas en la "evidencia y la exigencia de un estricto y consistente control público"

La industria 'vapeadora' solicita una regulación científica

La noticia sobre una muerte en Estados Unidos relacionada supuestamente con el uso de cannabis en vapeadores -dispositivos electrónicos que sustituyen a los cigarrillos convencionales- ha provocado la reacción de Myblu Spain, sociedad constituida por Imperial Brands para desarrollar el sector del vapeo en nuestro país. Así, a través de un comunicado, la empresa lamenta los hechos y se “reafirma en la necesidad de proteger a los consumidores a través de una regulación basada en la evidencia, y de la exigencia de un estricto y consistente control público que se aplique a todos los productos”. Del mismo modo, recomienda a los consumidores que solo adquieran productos “con las máximas garantías y eviten vapear cualquier líquido que pueda haber sido adulterado o donde el envase haya sido roto o manipulado”.

Y es que los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC en sus siglas en inglés) están investigando actualmente más de 150 hospitalizaciones y una muerte relacionada supuestamente con el consumo de cannabis en dispositivos electrónicos, más concretamente por líquidos que contienen THC (tetrahidrocannabinol), el principal componente psicoactivo del cannabis, o algún derivado de ello.

La empresa recuerda que durante “más de 10 años, millones de vapeadores adultos en Estados Unidos han consumido los productos de vapeo de Fontem Ventures”, la filial del grupo Imperial Brands en ese país, sin que se haya visto “ninguna conexión con los daños pulmonares del tipo descrito recientemente por los medios de comunicación”.

En este sentido, Myblu Spain se remite a la posición del servicio público de salud del Gobierno de Reino Unido, "que contempla el uso de los productos de vapeo que cumplen con los controles sanitarios como una alternativa al tabaco" y recuerda que "en parecidos términos se han posicionado oficialmente las autoridades sanitarias de Escocia y Canadá, así como otras entidades u organismos que han emitido estudios e informes al respecto, como la Universidad Queen Mary de Londres, la Universidad de East Anglia en Reino Unido, y la American Cancer Society y la National Academies of Science, Engineering & Medicine, ambas de Estados Unidos".