RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


Spexit

El más grave de los riesgos inmediatos para nuestra economía es que prospere la idea del Spexit. Los mercados internacionales han mostrado tranquilidad, a menudo demasiada, incluso sorprendente, ante las diferentes combinaciones propuestas para formar gobierno, incluso ante la amenaza de que Cataluña entre en fase Ulster. Pero el pasado reciente, el nuestro -y el de países vecinos como Grecia o Italia- demuestra que si hay algo previsible es a la reacción cuando un país amenaza con abandonar el euro. Para empezar: prima de riesgo por las nubes e inversores en desbandada.
Por ahora no es más que un juego, un espantajo para enredar en Twitter, pero no subestimemos su poder destructivo. Muchas de las cosas más graves que han ocurrido en los últimos años han empezado así, con un tuit, con un «agárrame el cubata» en redes. Amagar con irse de la Unión Europa porque no nos gusta una sentencia del Tribunal de Justicia de la unión Europea es el equivalente político al berrinche infantil del ‘me enfado y no respiro’. Recordemos que si hay algo que ha frenado con contundencia el Procés y desangelado los cálculos soberanistas es la respuesta firme, unánime y responsable de la Unión Europea.
Desde la distancia tienen un aspecto monolítico, como los edificios que lo alberga, pero Bruselas y Estrasburgo están construidas por personas: por políticos, funcionarios, tecnócratas. Y por la opinión pública de los países miembros. Ante ellos tenemos un capital de prestigio importante y las ventajas del status quo y los intereses comunes. No deberíamos jugar con eso, ni siquiera en la frivolidad anónima de las redes sociales.



Las más vistas

Opinión

Intolerancia

Hace días escuchaba a una reputada psiquiatra y psicóloga su convencimiento relativo a que, ahora, la humanidad cuenta con el mayor número de tocados del ala de la historia, obviamente en diversos grados

Opinión

Clandestino

Es obvio que he crecido con la Constitución que me enseñaron a respetar en el San José, la que no entendí en la mili y me llevó a la objeción

Opinión

El valor de los pequeños detalles

Hay gente curiosa (yo entre ellos) que cuando va paseando por una ciudad cualquiera gusta de detenerse en esos monumentos urbanos para saber qué representan o a qué persona ilustre se rinde homenaje