Washington entra en suspensión

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Washington entra en suspensión - Foto: JIM LO SCALZO

El Gobierno inicia un cierre parcial de sus agencias federales por falta de fondos después de que el Congreso impidiese una partida de 5.000 millones de dólares para el muro con México

El Gobierno de Estados Unidos inició ayer un cierre parcial por falta de fondos después de que republicanos y demócratas no alcanzasen un acuerdo presupuestario en el Congreso por las exigencias del presidente, Donald Trump, respecto al muro fronterizo con México; lo que supone que una parte de las agencias federales suspenda sus actividades de manera parcial.
Se trata del tercer cierre administrativo al que se enfrenta Trump este año, después del primero en enero, que duró tres días, y un segundo en febrero, que se alargó apenas unas horas.
Aunque los dos partidos habían pactado un presupuesto el pasado jueves, el dirigente se negó a rubricarlo por no incluir los 5.000 millones de dólares para construir el muro en la frontera que había demandado, abocando así a la Administración al cierre ante la negativa demócrata a apoyar esos fondos.
Trump ve en la presente negociación su última oportunidad para obtener fondos para esta medida migratoria y de seguridad, su gran promesa electoral, ya que el pasado enero los demócratas tomaron el control de la Cámara de Representantes y podrán bloquear su financiación en ambos parlamentos.
En este sentido, el presidente volvió a defender la idea del muro frente a las críticas de la oposición. «Los demócratas están intentando desdeñar ese concepto. Lo llaman anticuado, cuando en realidad es que nada más funciona, y lleva siendo verdad desde hace miles de años», escribió en su cuenta de Twitter. 
«En Israel, la valla es exitosa al 99,9 por ciento. ¡Y no será distinto en nuestra frontera sur!», añadió.  
De acuerdo con la legislación, el Departamento de Estado, el de Justicia, de Agricultura, de Transporte, y algunos otros deben reducir su trabajo y dar vacaciones forzadas a algunos de los empleados. 
Como consecuencia de la suspensión administrativa cerca de 800.000 trabajadores federales dejarán de percibir su sueldo, de los que 420.000 deberán acudir igualmente a sus puestos de trabajo al considerarse «esenciales» para el funcionamiento del Ejecutivo, mientras que el resto se quedarán en sus casas.
Todos ellos recuperarán sus salarios de forma retroactiva cuando el Congreso apruebe el presupuesto y el presidente lo rubrique.
Antes de la medianoche (05:00 GMT de ayer sábado), cuando el cierre ya parecía inevitable, Trump culpó a los demócratas y les instó a negociar para que «no dure mucho».
«Vamos a tener un cierre, no hay nada que podamos hacer al respecto porque necesitamos que los demócratas nos den sus votos. Llámenlo cierre demócrata o llámenlo como quieran», subrayó Trump.
El mandatario estadounidense auguró el pasado viernes, además, que el cierre «durará un período largo de tiempo» después de advertir de que lo provocaría «orgulloso» si de financiar el muro se trataba.
Sin embargo, no todo esta perdido a corto plazo, ya que todavía hay margen para alcanzar un compromiso entre demócratas y republicanos: los días 24 y 25 de diciembre son festivos y, en realidad, la falta de un presupuesto en los ministerios comenzará a notarse el primer día hábil, el próximo miércoles. 
El cierre administrativo más largo de la Historia estadounidense duró 21 días y lo enfrentó el presidente Bill Clinton entre diciembre de 1995 y enero de 1996. Por su parte, al presidente Barack Obama le afectó en 2013 uno de 16 días.