Un proceso que va a la deriva

Pilar Cernuda
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Un proceso que va a la deriva - Foto: ALBERT GEA

El independentismo exacerbado y generalizado surge como consecuencia de dos factores principales, la educación y el nuevo Estatut

Una pregunta formulada por un personaje de Vargas Llosa en su libro Conversación en la Catedral, podría plantearse ante la situación que se vive hoy en la convulsa Cataluña. ¿Cuando se jodió Perú? inquiere Zavalita. Hoy España entera se pregunta: ¿Cuándo se jodió Cataluña? 
El problema independentista catalán ha estado ahí a lo largo de su historia con mayor o menor virulencia. Durante la democracia estuvo apaciguado pero latente, eran nacionalismo o catalanismo el sentimiento predominante, mientras el independentismo solo lo respaldaba una minoría; incluso lo rechazaban los líderes del nacionalismo. Tanto Pujol como Artur Mas hacían alarde de su espíritu no independentista aunque luego lo abrazaron con entusiasmo, lo que indica que algo se hizo mal cuando esos dos hombres que presidieron la Generalitat se pasaran a las filas secesionistas. 
Que se incrementara el independentismo se debe a múltiples factores, y entre los principales, se podría decir que fundamental para alentar un independentismo hoy generalizado, se encuentra la educación. Unos planes de estudios que iban más allá de una inmersión lingüística: se trataba de una inmersión en toda regla en una historia falseada, tergiversada, en la que España aparecía como país agresor y Cataluña era una región permanentemente relegada en sus derechos. 
el error de zapatero. La educación podía estar en el origen del actual problema catalán, que se ha convertido en el problema capital de España. Aunque hay analistas que manejan otra fecha como el principio de la desafección: el día que José Luis Rodríguez Zapatero, candidato a la Presidencia del Gobierno con escasas perspectivas de éxito, acudió a Cataluña en campaña electoral y prometió que si era elegido presidente aprobaría el Estatuto que saliera del parlamento catalán. En aquel momento ni soñaba que fuera a ganar las elecciones.