El Barça despide el año al frente de la tabla

SPC
-
El Barça despide el año al frente de la tabla - Foto: Alberto Estévez

Dembélé y Messi solucionan en la primera parte un encuentro cómodo ante el Celta de Vigo (2-0)

El Barcelona firmó una victoria tranquila y sin alardes (2-0) sobre un Celta que no ofreció excesiva oposición en el Camp Nou, ante los golpes de Dembélé y Messi en la primera parte que permiten a los azulgrana asegurar el liderato hasta que vuelva la Liga en 2019. 
Marcó el combinado catalán en la primera que tuvo. Como tantas y tantas veces, la fabricaron Leo Messi y Jordi Alba. Un ‘tuya-mía’ que acabó con un disparo seco del argentino, el rechace de Rubén Blanco y el remate a gol de Dembélé. Faltas de indisciplina al margen, el francés está dando un gran rendimiento a su equipo en las últimas semanas y le ha ganado el pulso a Coutinho en el once de Valverde.
Con el ‘10’ al mando de las operaciones, los azulgranas disfrutaron de un plácida primera mitad. Incluso, pudieron hacer el segundo en una contra. Dembélé chocó con Ruben Blanco al intentar llegar a un balón al espacio, Alba aprovechó la salida del meta rival para rematar y Araujo sacó el balón con el pecho bajo palos.
Los visitantes tendrían su única ocasión en este primer acto poco después. Un disparo colocado de Maxi Gómez que obligó a estirarse a Ter Stegen a los 25 minutos. El bloque vigués, plagado de buenas intenciones, intentaba fabricar algo de fútbol en cuanto robaba el balón, pero le faltaba puntería y precisión en los metros finales, ante la desesperación de Iago Aspas.
Al equipo de Cardoso, además, le costaba correr hacia atrás y replegarse cada vez que perdía el balón, y el Barça lo aprovechó. De nuevo en transición, hacía el segundo tanto justo antes de llegar al descanso, en otra conexión entre Alba y Messi que el rosarino finiquitaría definiendo con la zurda su mano a mano con Blanco.
disputa del balón. Para colmo de males visitantes, Aspas se retiró lesionado al inicio de la segunda parte. Aun así, el equipo gallego siguió intentando disputarle el balón al Barcelona, aunque mostró no tener ideas para sorprender a Ter Stegen.
El equipo de Valverde, que parece haberse acostumbrado a especular cuando tiene el marcador a favor, se sentía cada vez más cómodo cediendo terreno a su rival para sentenciarle a la contra. Y, así, el Celta fue ganando presencia en el campo contrario. Ni con la entrada de Arthur y Coutinho logró el bloque catalán recobrar el control del partido, aunque Suárez tuvo la más clara de toda la segunda parte para hacer el tercero.
El marcador, sin embargo, no se movió en los minutos restantes, y los azulgranas despiden 2018 como 2017: siendo el mejor equipo de Primera.