Las dos caras del Dakar

SPC
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Carlos Sainz afirma que no se fía de la teoría de que la edición de 2019 será más fácil que otras, ya que, al discurrir por tantos tramos de arena, el estrés de los pilotos será mayor

Las dos caras del Dakar

Carlos Sainz (MINI), dos veces ganador del Dakar, advirtió ayer que no comparte la opinión de quienes piensan que la edición de este año, íntegramente en Perú, será más fácil que otras.
El defensor del título afronta un nuevo reto, su undécimo Dakar, junto a MINI y X-Raid, con la victoria de la prueba como único objetivo.
El madrileño, ganador en 2010 y 2018, conoció la etapa africana de la carrera y también la sudamericana. Si consigue vencer, batirá su propio récord de longevidad, que estableció en 2018 ganando esta prueba con 55 años de edad.
El bicampeón del mundo de rallys y del Dakar prefiere no hacer cábalas sobre si su coche será el más competitivo en el recorrido preparado por la organización, con salida y llegada en Lima (Perú) y con un 70 por ciento de arena; y prefiere ser cauto sobre la supuesta «facilidad» al tratarse de un Dakar más corto.
«Todo el mundo dice que va a ser más fácil, o al menos no tan duro en comparación con anteriores ediciones, pero yo discrepo. Al ser gran parte en arena significa que tendremos mucho estrés. En cualquier momento puedes caer en una trampa y todo se acaba», comentó Sainz en un comunicado del equipo: «Históricamente, los últimos días del Dakar eran más sencillos, pero este año aunque lleves mucha distancia recorrida, no nos vamos a poder confiar. Ni siquiera el último día, estés donde estés».
Sobre la posibilidades de los MINI John Cooper Works Buggy en el recorrido peruano, señaló: «El año pasado vimos a los 4x4 competir en las etapas de dunas e iban bastante rápidos. No sé qué decir, hasta que llegue la carrera tengo dudas: es una pregunta que habría que responder a la vuelta. La diferencia mecánica entre ambos coches es grande, pero más allá de eso todavía no tengo respuesta».
El madrileño admite que «hubo unos meses en los que no sabía si tendría un proyecto ganador para volver» al Dakar, pero afirmó: «MINI creo que lo tiene y por eso estoy aquí. Pero también corro para divertirme y no tengo dudas de que podré hacerlo a partir de la semana que viene».
Al hablar de los rivales más importantes, lo tiene claro: «Estoy seguro de que mis compañeros de equipo, Stéphane Peterhansel y Cyril Despres; Nani Roma, los Toyota, Sébastien Loeb. ¡Básicamente los de siempre! Somos más o menos los mismos, pero esta vez llevamos otros coches». 
Esteve. Por su parte, Isidre Esteve tiene claro que llega «mucho mejor que el año pasado» en lo que a su preparación física se refiere para afrontar el Rally Dakar, gracias a que son «más meticulosos» en una planificación de cara a una carrera donde «es trascendental el mínimo detalle» y que, a nivel físico, ha sido aún más intensa. 
«Llego mucho mejor que el año pasado. Cada año somos más meticulosos en nuestra preparación y cometemos menos errores en la planificación. Si yo me encuentro bien, mi motivación todavía es mayor», señaló el catalán, que advirtió que hay que ser muy organizado en la planificación para llegar a la meta.