NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Una forma de expresión ancestral

Desde la noche de los tiempos, el dibujo ha sido la forma de expresión humana por excelencia. Desde la Prehistoria los hombres y mujeres de este planeta -y vaya usted a saber si no de otros-, han intentado reflejar la realidad, representar lo que sus ojos veían y el mundo que les rodeaba. Y no hay que irse muy lejos para encontrar ejemplos de pinturas rupestres que cubrían esa necesidad de expresión de la humanidad. Y ha sido así a lo largo de las eras, los siglos y los años.
Pero no solo eso, el dibujo también cumplió su misión educadora en la Edad Media. La iconografía eclesiástica, los grabados y las esculturas que poblaron conventos y catedrales evangelizaron, sí, pero también educaron y ofrecieron valores, expresiones y conjuntos de ideas, o ideas completas, que en las sociedades más analfabetas hubiera sido imposible transmitir al gran público.

El dibujo sustituyó a la palabra en aquellos momentos, pero hoy sigue siendo necesario porque la complementa. Y a qué viene esto se estarán preguntando. Pues a que no hace mucho conocimos que el diario ‘The New York Times’ ha decidido renunciar a publicar viñetas políticas tras la polémica surgida por una caricatura del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la que aparecía dibujado con cuerpo de perro y cuya correa sujetaba el presidente de EEUU, Donald Trump.
Pero hay más, en Canadá fue despedido también hace poco un caricaturista, Michael de Adder, que dibujó a Trump jugando al golf junto a la orilla de un lago del campo, mirando los cuerpos de los migrantes Óscar Martínez y su hija Valeria, muertos a orillas del río Bravo, a los que preguntaba si podía seguir jugando con palo de golf en la mano junto a su ‘booguie’.
¿Que pueden ser caricaturas duras? Puede. ¿Molestas para Trump? Seguro. Aquí también tenemos ejemplos con la revista satírica ‘El Jueves’ de cómo se pueden estirar los límites del humor. Pero el humor, como el dibujo, también son una forma de expresión.
«Quizá deberíamos empezar a preocuparnos. Y rebelarnos. Los dibujantes de prensa nacieron con la democracia y cuando las libertades se ven amenazadas, también están»,  dijo Patrick Chappatte, uno de los dibujantes estrella de ‘The New York Times’ con esta noticia.
Y es que las caricaturas, las viñetas de opinión de la prensa, son un elemento fundamental de la democracia para tratar la información de otra manera, y ofrecer puntos de vista, ideas, o sugerir conceptos que de otra manera no se podrían dar. Su toque, su sutileza, su gracia, su ironía, y su finura son una parte indispensable de la prensa de nuestro país. Sin las viñetas, la libertad de expresión, y también la democracia, ceden una parte del terreno que han venido conquistando. Dicen que acabamos copiando todo de los americanos, pero yo espero que esta tendencia no acabe cruzando el charco. Si Máximo o Forges levantaran la cabeza.