MIS RAZONES

Pilar Gómez


La hora de España

La palabra España, sus signos y sus emblemas, se han exhibido con profuso empeño en esta campaña electoral. Incluso políticos que, no tanto tiempo atrás, descreían del concepto de Nación referido a España, o se burlaban del himno, de la bandera, se han aferrado ahora a la idea de España como una de sus muletillas constantes durante estas jornadas de pugna dialéctica antes de las elecciones.
Acudir a las urnas pensando en España es deber cívico y exigencia moral. Los políticos no han estado a la altura de su cometido, de su compromiso con la sociedad, de ahí la repetición de unas elecciones generales, por cuarta vez en cuatro años. La responsabilidad de formar Gobierno corresponde a los políticos, no a la ciudadanía, por más que algunos se empeñen en no asumir tal principio básico del Estado democrático.
Llegada la hora de la verdad, el momento del voto, lo principal es pensar en el país, pensar en España, en aquellos que la defienden, quienes tienen un proyecto de vida en común, quienes ni la desprecian ni la zahieren, menos aún, quienes pretenden descuartizarla. Tampoco resulta razonable confiar en quienes estarian dispuestos a tender la mano o pedir apoyo a todas esas formaciones cuyo principal objetivo se basa en la desintegración de nuestra Nación. No sería una opción muy razonable, evidentemente.
Llegó la hora de la verdad, el momento decisivo. Hay hastío y cansancio en el electorado, es cierto. Pero no está  de más recordar, frente a ese desánimo y esa desconfianza, que también es necesario acercarse a las urnas para votar contra aquellos que representan todo lo opuesto a  los planteamientos de la democracia y el Estado de Derecho. A quienes pretenden enviar a nuestro país al agujero negro de la Historia. Hay que tener muy clara esta idea, hay que particiipar en las elecciones pese a la desmoralización y el desencanto. Pongamos en su sitio a los grandes culpables del bloqueo,a rrojémoslos del pedestal de las ddecisiones y entreguemos nuestro respaldo a quienes defienden la idea de una Nación en común y un futuro promisorio para todos.