Tiempos de swing

Sonsoles Arnao


Pájaros de otoño

La mañana estaba clara y despejada hacia las ocho. Un paseo lleno de luz y cientos de pájaros revoloteando de camino al colegio electoral. Me tocó cumplir con mi deber para la constitución de la mesa, aunque como suplente, volví a casa a disfrutar de esa luz y de esos pájaros mientras los demás dormían. No sé si será por la poesía o el estado de ánimo, o las dos cosas a la vez, pero cuando escucho a los pájaros cantar pienso en la primavera. Y los pájaros también son del otoño y esta mañana estaban radiantes. Aunque quien sabe, quizá hoy nos estamos acordando de la pasada primavera y las posibilidades que nos dejó y no supimos ni quisimos aprovechar. Quizá este lunes de otoño amanece con una nueva primavera o lo que nos temíamos, el juego de la ruleta rusa le ha salido mal a Pedro Sánchez y su terrible Iván, y nos abre la puerta a un gris y frío invierno. O resulta que hemos vuelto a votar mal y hay que ir a unas terceras elecciones. La mañana se está enfriando y aún no he votado mientras escribo estas líneas. Pero iré a votar. Me gusta ir con mis hijos, hablamos de las distintas propuestas en la mesa, cogemos las papeletas allí y compartimos opinión sobre la decisión. Me preguntan. Esta vez andan un poco confundidos. Normal. Pero insisto. No hay que votar contra nadie. Votar en libertad, sin presiones, ni voto útil, ni miedos. Hay que votar por un proyecto político que apueste por un mundo lo más parecido al mundo con el que nosotros soñamos. Un mundo más igualitario, más justo y más habitable para vosotros. Votar a quienes van a trabajar para sacar de la pobreza, el atraso y abandono a nuestra tierra, y pelearan para garantizar nuestros derechos, que son conquistas sociales de vuestros abuelos y nuestras madres. Por aquellos que sepan y quieran dialogar, llegar a acuerdos y compartir el poder por el bien común. Y hay que votar a buenas personas.

Espero que mientras se leen estas líneas  se hayan disipado el bloqueo, las grandes coaliciones del bipartidismo y la posibilidad de gobernar para los neofranquistas. Que este país haya elegido futuro, igualdad y democracia.  Eso espero. Va pasando la mañana. Ya no escucho a los pájaros de otoño en este domingo electoral, menos luminoso y más frío.