El sol reactiva el empleo

Carlos Cuesta (SPC)
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El sol reactiva el empleo

Los meses de junio a septiembre son los que mayores cifras de contratación registran en España, principalmente por sectores como la hostelería, la logística, los supermercados, el ocio y el comercio

El verano es el período del año en el que más contrataciones se producen en España, especialmente entre los meses de junio a septiembre, con el objetivo de cubrir las necesidades de las empresas bien por las plazas vacantes de las vacaciones o por sectores como el turístico, el comercio, hostelería, logística y entretenimiento que precisan de un buen número de profesionales.
Según el último informe publicado por Adecco, los contratos de esta campaña estival marcarán un nuevo récord con 1.443.575 empleos en toda España, un 7,3% más que el año pasado, siendo los sectores turístico y el hostelero los más beneficiados. De estos, 190.000 puestos estarán vinculados a la campaña de rebajas, un 6,8% más que en 2018. 
En este contexto, el turismo se posiciona, una vez más, como el principal motor de la contratación. En 2019, se espera superar la cifra registrada en el ejercicio pasado, que sumó 1,8 millones de ocupados de los más de 19 millones de asalariados dados de alta en España. Los perfiles de camareros, camareras de piso, cocineros y personal de recepción son los que más ofertas reciben, dado que la hostelería, en esta época, cuelga el cartel de completo.
 También se beneficiarán otros ramos vinculados a estas actividades, como el aeroportuario, los servicios, el transporte y logística, distribución y retail y, en última instancia, el comercial y contact center, verán aumentar las demandas de promotores, dependientes y comerciales. Asimismo, azafatos, teleoperadores y gestores de punto de venta serán perfiles muy solicitados. 
Tanto las personas que buscan un empleo por primera vez como los profesionales más experimentados encuentran en los meses de junio a septiembre una gran oportunidad para reincorporarse al mercado laboral o bien de acceder a puestos de mayor especialización y mejores retribuciones salariales.
Asimismo, es la época en la que se firman más trabajos indefinidos dado que, aproximadamente, el 40% de los puestos fijos procede de asalariados temporales, según los datos aportados por el Inem.
La buena marcha de la economía, con un crecimiento después de varios años por encima del 3% y del 2,2% en la actualidad, según la previsión del BBVA Research, ha permitido que los contratos de verano encadenen ya siete años de alzas ininterrumpidas y, pese a las voces que hablan de desaceleración, se constata que, en cuanto a empleo, existe una velocidad de crucero que se mejora cada año.
Las cualidades más buscadas por las compañías en los empleos que se crean en verano son la experiencia, la orientación al cliente y los idiomas. Las empresas buscan responder con una gran agilidad al incremento de la demanda de servicios y productos de su mercado en un corto espacio de tiempo, por lo que los profesionales que aporten una rápida adecuación al puesto de trabajo resultan los más valorados y los mejor pagados.
En este sentido, y debido al aumento del ocio y del turismo internacional, especialmente en el litoral español y también en las grandes ciudades, el conocimiento de idiomas como inglés, francés, alemán e, incluso, ruso, chino o árabe se posiciona como un valor añadido para acceder a las vacantes mejor retribuidas debido al aumento de visitantes de estos países.
De esta forma, a la hora de seleccionar candidatos, los departamentos de recursos humanos también valoran las personas con mayor flexibilidad y especialización, así como también una buena formación en sectores como el comercial y el hostelero, y otras cualidades como la predisposición a trabajar en equipo y a resolver los problemas derivados de la operativa diaria.
Entre los aspectos más negativos del mercado laboral estival están que el formato de contratación temporal es mayoritario, lo que impide la profesionalización de ocupaciones en el tiempo ya que las empresas solo precisan operarios en temporada de verano, vacaciones o en rebajas y, en segundo lugar, por la precariedad de salarios que no permiten a los jóvenes consolidar un proyecto de vida a la hora de formar una familia o comprar una vivienda o un automóvil.
Las oficinas ETT son de las empresas que más se benefician de esta modalidad de contratación de verano y, pese a la presión sindical por reducir la temporalidad, la inseguridad y mejorar las condiciones económicas de estos profesionales de temporada, sin embargo, resulta muy complejo cambiar el modelo actual de España.
Extranjero. Ante este escenario, muchos recién titulados optan por abrirse camino y buscan un trabajo en Europa durante las vacaciones de verano, lo que les permite adquirir en corporaciones del extranjero experiencia internacional, perfeccionar idiomas y, en muchas ocasiones, decidirse por cambiar su residencia de forma permanente como ha ocurrido con los más de 700.000 jóvenes que salieron de España en la última década buscando un futuro profesional y ya no han vuelto puesto que las empresas nacionales se distancia demasiado de las condiciones retributivas de países más avanzados. 
El último informe del INE puso de manifiesto que el sueldo anual más habitual en España fue de 17.482 euros en 2017 y el salario medio anual ascendió hasta los 23.646,5 euros, lo que se aleja de lo que se percibe por el mismo empleo en naciones como Alemania, el Reino Unido, Francia, Holanda o en los países nórdicos.
En definitiva, casi un millón y medio de personas aprovecharán las posibilidades de un mercado laboral estival muy dinámico y con grandes oportunidades.