LA COLUMNA

Aurelio Martín

Periodista


La España vaciada

Mientras que la política se mueve en torno a un problema territorial, como es Cataluña, lo que provoca el desvelo de muchos y centra la atención de los medios de comunicación, agoniza el setenta por ciento del territorio, principalmente el medio rural, que vive una segunda oleada de despoblación. 
Más de 42 millones de ciudadanos, el 90% de los habitantes, se concentran en el 30% del territorio español, en Madrid y el litoral, mientras que hay provincias con municipios que no alcanzan los cinco habitantes por kilómetro cuadrado, sin comercios para poder adquirir productos de primera necesidad, ni acceso a otros muchos servicios indispensables para poder desarrollar un trabajo digno de estos tiempos, como internet. 
Ayer llegó la hora de la revuelta de la España vaciada, donde ya no se pierde población, sino que hay que hablar de repoblación, después de un éxodo masivo de jóvenes que han dejado en soledad a los más mayores resultando imposible un relevo generacional y nuevos nacimientos. 
Miles de personas llegados desde numerosas muchas provincias han clamado en Madrid no solo por reivindicar unos derechos similares al del resto de los ciudadanos que viven en núcleos urbanos, para lo que contribuyen con el pago de impuestos, en la misma medida, sino porque se dignifique culturalmente al medio rural y que no se le vincule siempre con la llamada España profunda o donde se desarrollan los hechos luctuosos, que, entonces sí, habrá calles -de tierra o barro, si ha llovido,- colapsadas de unidades móviles de televisión ávidas de imágenes para alimentar el morbo de los urbanitas, ajenos a veces a cuestiones como que en los pueblos es donde se producen los alimentos naturales y el oxígeno, en una palabra donde están los recursos básicos para la vida.
Metidos en medio periodo electoral muchos partidos se han subido al carro de este auténtico problema al que no se le presta la atención debida porque hay rincones donde se llora y se sufre en soledad y en silencio pero es urgente que se adopten medidas para que se recuperen muchas zonas, con medidas efectivas, como que la agricultura tenga unos precios justos o que la PAC esté dirigida principalmente a quien trabaja el campo a título principal, quien mantiene la actividad, o que se aplique una fiscalidad diferenciada en las zonas rurales las desfavorecidas y que se preste apoyo a organizaciones que faciliten asentamiento de la población que llegue de fuera.
Consciente de que la mitad de los municipios cuenta con menos de mil habitantes o que por cada 100 menores de 16 años hay 120 personas mayores de 64, el presidente Sánchez avanzó 70 medidas para las zonas rurales, donde el turismo y la innovación constituyen parte de la solución al reto demográfico, apoyando proyectos de emprendimiento de mujeres la comercialización de productos agropecuarios, incluso reforzar las bases militares lejos de los centros urbanos. Que haya suerte.