El chapuzón más esperado

Manu Reina
-

Las piscinas municipales al aire libre del Luis Ocaña y de Los Tiradores registran desde que abrieron una asistencia de 6.814 personas, una cifra mermada por las limitaciones de aforo y la necesidad de pedir cita previa

Una familia disfruta de las comodidades de la piscina municipal Luis Ocaña - Foto: Reyes Martínez

El chapuzón es uno de los deseos más demandados durante el verano por las altas temperaturas que acechan a la luz del día. Es por ello que el remojo se ha convertido en una solución perfecta para aliviar las sensaciones corporales de pesadez, fatiga, malestar e incomodidad, generadas por el calor. Muchos buscan un espacio acuático para refrescarse y poner fin a estas negativas sensaciones, y las piscinas municipales son escenarios ideales para ello. 

En la capital conquense se pueden hacer uso de hasta dos al aire libre, tanto la del Luis Ocaña como la de Los Tiradores. Sin embargo, la afluencia de personas en ambas piscinas, respetando siempre el aforo permitido, no está siendo la esperada, generando unas cifras de asistencia muy por debajo de lo previsto a priori antes de abrir la temporada veraniega. Y es que existen diferentes razones que explica que el número de bañistas no sea elevado e incluso no se complete el aforo permitido, y eso que es muy reducido. La piscina del Luis Ocaña lleva abierta desde el pasado 21 de junio mientras que para disfrutar de la de Los Tiradores hubo que esperar unas semanas más, ya que no se abrieron sus puertas hasta el 9 de julio por varios problemas que tardaron tiempo en subsanarse. Desde estas fechas y hasta ayer, el número de asistentes entre ambas es de 6.814 personas. «Evidentemente, con el aforo limitado, está viniendo menos gente, pero sobre todo no vienen por el tema de reservar y el hecho de pedir cita. Hay mucha gente que reserva, pero luego no viene. Esto está provocando que venga menos gente», explica Jaime Ruiz, socorrista de la piscina del Luis Ocaña. Y es que uno de los problemas principales es que hay gente que no puede coger cita al estar el cupo completo ese día, en detrimento de otras que, sí reservan, pero luego no acuden al recinto acuático. 

La pandemia y el problema de las citaciones son factores que influyen en la asistencia de público. Es tal la poca afluencia que en la reciente plena ola de calor con temperaturas que superaban los 40 grados centígrados, tampoco se ha visto incrementada la llegada de bañistas. «Se ha notado muy poco. La gente que venía se bañaba más, de forma más continuada ante el evidente calor, pero no es que hubiera más gente ni nada por el estilo. El hecho es que es raro», detalla el socorrista. Además, el joven prevé que «hay mucha gente que tiene piscinas en sus casas y prefiere no acudir a las municipales». El miedo por la actual situación sanitaria podría ser otra de las razones de la poca afluencia pero «no creo que sea así porque se llevan a cabo distintas medidas que se cumplen en todo momento», subraya Ruiz.

Para poder asistir a las dos piscinas municipales al aire libre es necesario coger cita previa en un horario de 9 a 14 horas de lunes a viernes. Unas inscripciones que concluyen una vez se alcanza el aforo permitido, que en Los Tiradores es de 90 personas tanto por la mañana como por la tarde mientras que en el Luis Ocaña el máximo de bañistas por la mañana es de 70 personas y 85 por la tarde. Un número más reducido durante las mañanas en el Luis Ocaña porque hay un porcentaje de plazas reservadas para los niños y niñas que participan durante estas semanas en los campamentos de verano. 

Una vez se realiza el registro, el siguiente paso es disfrutar del agua. Aunque, evidentemente, uno tiene que cumplir y respetar todas las medidas de seguridad para preservar la salud frente a la covid-19. Mantener la distancia de seguridad, instalarse en los cuadrados habilitados en la zona de césped o la prohibición de acceder con bebida o alimentos al recinto son solo algunas de las numerosas medidas que hay que seguir y cumplir a rajatabla desde el inicio de la temporada de baño. Las dos piscinas municipales al aire libre están abiertas de lunes a domingo con un horario fraccionado en dos, que va desde las 11 a las 15 horas y de 16 a 20 horas, ya que se aprovecha esa hora de paréntesis para realizar las labores de desinfección. 

Quioscos. El bajo número de bañistas repercute negativamente en las ventas de los quioscos habilitados en estos espacios. Sin ir más lejos, el balance es «muy malo y negativo durante toda la temporada de verano porque apenas hay gente, ya no solo por el limite de aforo, sino porque no viene gente e incluso muchos no quieren reservar o les resulta complicado hacerlo», exclama Alejandra Luján, titular del quiosco de la piscina Luis Ocaña durante una década y media. Luján ya no confía en un repunte en lo que resta de final de temporada de verano, que acaba el próximo 31 de agosto, y califica de «catastrófica» la situación que atraviesa y asegura que el sistema de reservas «está funcionando fatal y nunca suele llenarse el aforo permitido, y eso que es reducido». Si bien es cierto que muestra su satisfacción por tener la oportunidad de abrir este negocio, pero le resulta «muy difícil» hacer frente al pago que tiene que realizar para poder quedarse con la competencia del quiosco. Es más, Alejandra Luján pide alguna solución y ayuda para ello, y espera y desea que el próximo año todo vuelva a la normalidad para que el número de bañistas se dispare.