La recogida de envases ligeros sube durante el confinamiento

Jonatan López
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Entre marzo y junio de este año se retiraron 2,6 toneladas de plásticos y latas, vidrio, papel y cartón, un 1,6% más que en el mismo periodo del año pasado. Cae un 13 por ciento el volumen de vidrio acumulado

La recogida de envases ligeros sube durante el confinamiento

Es evidente que la pandemia de la Covid-19 ha cambiado hábitos, costumbres y rutinas en nuestras vidas. Nada es parecido a lo que se vivía antes de que se estableciera un estado de alarma que confinó a la población a mediados de marzo y la mantuvo recluida cerca de tres meses largos. En este periodo, también cambiaron ciertas prácticas diarias como el hecho de reciclar y arrojar los residuos sólidos urbanos (RSU) en sus correspondientes depósitos. Puede que en tiempos de coronavirus se haya utilizado como excusa tirar la basura todos los días para salir un rato a la calle, pero lo cierto es que los conquenses han sido especialmente cuidadosos a la hora de separar los plásticos, el vidrio, el papel o la basura organiza para depositarla en cada uno de los contenedores habilitados para ello.
El número de toneladas recogidas entre marzo y junio no difiere mucho de las que se recogieron en el mismo periodo del pasado año. Según datos del Área de Medio Ambiente de la Diputación Provincial, encargada del tratamiento selectivo de los Residuos Sólidos Urbanos, este año se han llegado a acumular 2,6 toneladas de kilos de envases ligeros, de papel-cartón y de vidrio en estos cuatro meses, por las 2,5 de 2019. Aunque la cifra es similar, cabe subrayar que el confinamiento ha provocado un aumento considerable de los envases ligeros (botellas y botes de plástico, bricks, latas de bebida, etc). En concreto, en los cuatro meses del año pasado se recogieron 835.000 kilos y en este se han acumulado 980.000 kilos.
Desde la Concejalía de Movilidad y Servicios Públicos, gestora de la recogida de los residuos sólidos urbanos, se observa que «hemos tirado mucho de comida envasada, de productos preparados, y esos productos van a envueltos en envases de plásticos», dice el concejal Adrián Martínez.
La recogida de envases ligeros sube durante el confinamientoLa recogida de envases ligeros sube durante el confinamientoLo que si ha bajado notablemente en estos meses es el reciclaje de vidrio. De 725.000 kilos recogidos en 2019 se ha pasado a 630.000, una caída del 13 por ciento. Esto se debe, apunta Martínez, al «hecho de tener la hostelería cerrada».
El edil señala que el servicio de recogida de basuras se intensificó durante el estado de alarma para que los residuos fueran regularmente retirados y se tuvo especial atención con el servicio de limpieza de todos los espacios urbanos, para que permanecieran desinfectados y libres de Covid-19. 
En ese sentido, alaba el comportamiento y la profesionalidad de todos los trabajadores municipales del Servicio de Medio Ambiente que «han estado al pie del cañón, previendo las circunstancias conforme iban evolucionando y las necesidades de la ciudad, y también a la empresa concesionaria, FCC, que en todo momento ha colaborado con las indicaciones del Ayuntamiento, incluso ha sumado aportaciones e ideas de cómo llevar a cabo esas actuaciones».
De hecho, recalca, salvo algunas indicaciones que se han dado desde el Ministerio y de la propia Junta de Comunidades para los residuos que pudieran entenderse como Covid, el resto han sido actuaciones cotidianas. 
En cuanto a la limpieza de calles y espacios urbanos, cabe destacar que la empresa «desde el primer momento puso todos aquellos productos necesarios para una correcta desinfección de la ciudad». En primer lugar se aplicaron productos en base de jabones, «porque en un primer momento se pensaba que deshacían la película protectora del virus y lo neutralizaba», y luego se actualizaron los sistemas de desinfección y se aplicó hipoclorito. «Las actuaciones se llevaron a cabo a través de la empresa FCC y también tuvimos la ayuda de Geacam, que nos ayudó a desinfectar edificios municipales, áreas infantiles y pedanías». Además, se contó con la colaboración de Asaja, que «nos puso a disposición tractores para esparcirlo por las calles más anchas y la Subdelegación del Gobierno nos facilitó una maquinaria de gran volumen, con la que pudimos esparcir la solución de forma muy efectiva», declara el responsable de los Servicios Públicos municipales.
Limpieza barrio a barrio. Por otra parte, el plan de limpieza integral barrio a barrio que ha iniciado el Ayuntamiento y que pretende dejar calles, espacios públicos y diversas áreas comunes de cada distrito en perfecto estado se realizará una vez al año. No hay un plazo exacto para completar este plan, pero la Concejalía y la empresa concesionaria entienden que al menos durará siete días por zona y aproximadamente 90 días de intervención. Ya se ha actuado en el Casco Antiguo y en la barriada de los Moralejos y entorno de Princesa Zaida,
Martínez cuenta que hasta la fecha «no se habían realizado limpiezas de este estilo en la ciudad. Pretendemos llegar a todos los barrios y dejarlos en un estado de revista para que, desde ese punto, sólo tengamos que llevar labores de mantenimiento».
La limpieza integral, que se efectúa en siete distritos de la capital y posteriormente se llevará a cabo en las pedanías, hace uso de una barredora, una máquina friega-aceras, un camión baldeador y dos furgones de alta presión. También se dispone de una grúa para trabajos de altura que tengan que ver con la retirada de pegatinas o pintadas en la cartelería y las señales o, como ocurre en algún caso, quitar zapatillas que se han arrojado sobre un cable y permanecen desde hace tiempo colgadas.
Además de sanear suelos y aceras, se tiene previsto levantar vehículos aparcados para retirar las manchas de grasa o aceite que haya en la superficie, desatascar los imbornales o alcantarillas para que cuando haya lluvias torrenciales traguen bien el agua, y borrar las pintadas y graffitis del mobiliario urbano y municipal, «siempre y cuando no estén en fachadas privadas, y en el Casco Antiguo como así lo contempla el contrato». Asimismo, la empresa concesionaria del servicio ha contratado a 12 trabajadores para que se sumen a las tareas y no repercutan las tareas en otras partes de la capital.

La ‘app’ móvil para comunicar desperfectos, «a finales de mes» 
Otra de las novedades que presentó recientemente la Corporación municipal es la puesta en marcha de una app para móvil que permitirá a los vecinos de la ciudad comunicar cualquier situación relacionada con el estado de su barrio. Es decir, la aplicación pone en contacto a los ciudadanos con el Ayuntamiento de una forma directa para que envíen datos y fotografías de los posibles desperfectos. La app, que lleva en periodo de prueba 15 días, estará en marcha «a finales de este mes», confirma el responsable del Consistorio.
En ese sentido, aclara el concejal de Servicios Públicos que la aplicación «es una iniciativa que hemos tomado de cara a tener un gobierno participativo. Damos la oportunidad al ciudadano para que interactúe y nos haga llegar las incidencias que encuentre en la calle». De esa forma, «podremos llevar un control de todas esas incidencias que se planteen, en qué estado se encuentran, si alguna se deja sin resolver, cuál ha sido el motivo, o conocer la dificultad a la hora de resolverla».
La iniciativa «interesante permitirá que los servicios se puedan organizar de manera distinta, y se conozca y estructure las incidencias según la urgencia».