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En busca de 'Lozanos'

R.L.C.
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Milagros Carranza y José Ramón Luna prevén catalogar más de 2.000 obras del pintor taranconero Emiliano Lozano para un segundo libro.

Autorretrato a sanguina de Emiliano Lozano de 1985. - Foto: FAMILIA LOZANO DE LA POLA

Con las medidas de seguridad pertinentes y salvaguardando el estado de los cuadros, en los últimos meses se han visitado numerosos domicilios de vecinos de Tarancón donde se encuentran obras del ilustre pintor local Emiliano Lozano Moreno (1909-1995). El fotógrafo José Ramón Luna se ha encargado de realizar las fotografías  de cada una de las piezas una vez que los propietarios habían sido localizados por la escritora e investigadora Milagros Carranza, con la colaboración de la directora de Museos y Exposiciones del Ayuntamiento, Mari Cruz Pradana. 

Este proceso ya se realizó hace más de diez años, ya que en 2011 se publicó un primer libro sobre Emiliano Lozano con alrededor de 900 obras catalogadas, y desde septiembre de 2020 se viene trabajando en un segundo tomo, en el marco del convenio firmado en 2006 entre la familia Lozano de la Pola y el Consistorio taranconero.  Al margen de las obras donadas al  Ayuntamiento, que más de 200 están expuestas en el Museo Emiliano Lozano de Casa Parada o en el salón de plenos de la Casa Consistorial, la manera de conocer la existencia de más Lozanos se basa, principalmente, «en la información que vamos acumulando tanto por parte de la familia como de otros propietarios, aunque muchos han sido los que se han puesto en contacto con Mari Cruz, en Casa Parada, al conocerse que se estaban llevando a cabo labores de catalogación», detalla Milagros Carranza, que fue la autora del primer libro, fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento y el Patronato Universitario Cardenal Gil de Albornoz, y lo será también del segundo, que según señala el concejal de Cultura y Patrimonio, Raúl Añover, la intención es «editarlo en este año, en cuanto tentamos toda la documentación le daremos la mayor celeridad posible a este proyecto». 

Y es que ha tenido que pasar toda una década, y encajar múltiples piezas, para que finalmente se vaya a poder cumplir con uno de los acuerdos del convenio de cesión de la obra de Lozano, que vela por la protección de las piezas donadas y también por la divulgación de su arte para situarlo en el lugar que merece. «Su nombre, ya sobradamente reconocido a nivel local y provincial, debe apuntar a cotas más altas, y es hora de que su contribución al mundo del arte traspase fronteras», afirma Carranza, que detalla como retomar este proyecto «nos llena de orgullo porque implica materializar un sueño que nació a la par que la colección municipal de pintura Emiliano Lozano».

Biografía y análisis

El segundo libro sobre la vida y obra de Emiliano Lozano tendrá como fecha de partida 1948, que fue cuando se casó con Gregoria Ayllón, y abarcará las décadas que discurren hasta su fallecimiento. El primero abarcó desde su nacimiento, precisamente hasta que contrajo matrimonio. La propia autora explica a La Tribuna que se hace referencia a la catalogación porque es lo que ampara la edición de estos volúmenes, pero en ambos se completa el trabajo con un apartado de investigación en el que se incluyen la biografía del artista y el análisis de su obra, y en este segundo tomo, además adelanta que se van a incluir «muchas sorpresas». Las obras del ilustre pintor taranconero costumbristas son las más conocidas y reconocidas, pero cultivó otros muchos géneros y de gran calidad.

El nombre del propietario, el título adjudicado a la obra, en caso de que no lo tenga, la firma o la fecha, si la incluyó el artista, así como las dimensiones y la técnica con que fue realizada son los datos principales que aparecen en la ficha catalográfica de una obra de arte. Y en este caso está siendo José Ramón Luna el encargado de completarla en las visitas a los domicilios. «Catalogar la obra de un artista es ponerla en valor», así lo resalta Milagros Carranza al incidir en que los cuadros que aparecen en un catálogo tienen el añadido de ser obras reconocidas y estudiadas que contarán con su título definitivo, así como con su descripción. También su inclusión en el inventario es beneficiosa para los propietarios, desde el punto que queda registrada su pertenencia y eso los legitima como dueños ante un posible robo, como apunta Raúl Añover. 

Aunque se calcula que la totalidad de la obra de Emiliano Lozano estaría compuesta por cerca de 3.000 piezas, las personas inmersas en este proyecto consideran que «localizar todos los trabajos es una utopía, aunque cueste hemos de ser realistas y conformarnos con lo conseguido hasta ahora». Con la tarea de catalogación en la recta final, en base a las salidas de campo realizadas en esta segunda fase, estiman que se sobrepasarán los 2.000 trabajos catalogados. Por lo tanto, las páginas que se dedicarán a este segundo tomo duplicarán las del primero, donde se incluyeron 684 obras de las más de 1.800 de las que se partió hace diez años. 

Como está ocurriendo en otros  ámbitos, la crisis sanitaria por la Covid-19, con las consiguientes restricciones y oleadas de contagios, están condicionando esta catalogación. Hasta que en junio el Ayuntamiento no anunció que se iba a realizar este segundo libro no empezaron las visitas a los domicilios. No obstante, la previsión es que en este 2022 se cumpla por fin con una última parte del convenio entre la familia y el Ayuntamiento, lo que revalorizará la obra, y también la vida, de Emiliano Lozano. 

«El tiempo ha dado profundidad al estudio de la obra»

La segunda publicación que editará el Ayuntamiento sobre la vida y obra de Emiliano Lozano será más que una simple continuación de la primera. «El tiempo que ha pasado entre una y otra ha restado frescura pero ha aportado profundidad al estudio de la obra», comenta la autora, que pone de relieve como siempre «se ha ponderado la originalidad que Lozano presentaba en los años 30, cuando el discurso artístico de ese joven estudiante de San Carlos rompió las regalas impuestas por el academicismo, y diseñó un sello personal transgresor». Aquellos rasgos tan peculiares, continúa exponiendo, quedaron heridos tras ser represaliado al terminar la Guerra Civil, pero en este estudio «vamos a demostrar que una parte importante de sus trabajos se ampara en el aprendizaje continuo y la experimentación y que, aunque de un modo más callado, supo apartarse de los cánones impuestos y aportar semillas que han crecido en muchas de las opciones de vanguardia que se han visto después».