Márquez acaricia el título

Juan Antonio Lladós (EFE)
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El español llega a Tailandia como favorito para proclamarse seis veces campeón del mundo de MotoGP este mismo fin de semana. Solo la necesidad de sumar dos puntos más que Andrea Dovizioso le separan de conseguirlo

Márquez acaricia el título

El Mundial de MotoGP aterriza en el circuito de Burinam para disputar el Gran Premio de Tailandia por segunda vez en su historia. Un escenario que hace sonreír a Marc Márquez, si ya de por si pocas cosas le quitan el gesto alegre de la cara.
Si el año pasado, cuando la pista asiática se estrenó en el calendario, el español firmó el hito de ser el primer vencedor de la prueba, este 2019 el asfalto tailandés fue puede ver como el de Cervera se proclama campeón del mundo de MotoGP por sexta vez en su carrera deportiva.
Solo la necesidad de sumar dos puntos más que Andrea Dovizioso le separan de conseguirlo. Pero, si nos atenemos a los resultados que ha obtenido a lo largo de la actual temporada, excepción hecha del Gran Premio de Austin, en donde se fue por los suelos, el peor resultado de Márquez ha sido un segundo puesto y, salvo que Dovizioso acabe por delante de él, con esos resultados le valdría para alzarse con el título.

Pero en Tailandia, además del título mundial habrá otros focos de interés como la confirmación en la progresión de las Yamaha YZR M1 de Maverick Viñales, en primera instancia, y también en la del italiano Valentino Rossi, aunque en su caso no termina de estar al nivel esperado, y también de las Suzuki GSX RR de los españoles Alex Rins y Joan Mir. Rins era una de las bazas de Suzuki en Motorland Alcañiz, pero su rendimiento fue de más a menos y la novena posición no dejó buen sabor de boca, por lo que en Buriram, un circuito que resulta favorable a las condiciones de la moto y en el que el año pasado acabó sexto a escasamente tres segundos del vencedor, podría ser el escenario apropiado para un nuevo éxito de la moto de Hamamatsu.
Pero la gran protagonista, junto a la Repsol Honda de Marc Márquez en Tailandia, tiene que ser la Ducati de Andrea Dovizioso, el único que puede amargar o más bien retrasar la consecución del título al español y que debe confirmar la progresión que su piloto estaba pidiendo a los ingenieros italianos para intentar estar al mismo nivel de su rival, algo que a estas alturas de la temporada ya puede servir de muy poco pero que podría valer para preparar en condiciones una respuesta en condiciones para la temporada 2020.

Poco se espera de Jorge Lorenzo, que además llega a un escenario en el que el pasado año sufrió como consecuencia de una caída que le hizo perder la carrera y que agravó su calvario y sus dolencias físicas sobre la Ducati, y que ahora se está prolongando más de lo necesario.