TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


¡Concentración!

09/02/2020

La semana a cara de perro: es un partido trascendental ante un rival directo en la zona baja. «No podemos fallar», dice el capitán. Una victoria aleja al rival en seis puntos más golaverage. «Si perdemos nos alcanzan», recuerda el entrenador. Vídeos. Táctica. Jugadas ensayadas. En la víspera, tanda de recordatorios individuales. Tú, atento a Fulano. Tú, recuerda que Mengano ataca el primer poste. Tú, juégale a Zutano por la izquierda. «¡Concentración!», gritan en el autobús. Apenas 60 kilómetros de distancia entre ambos estadios. Los jugadores, alentados por el grito y las rutinas, se concentran mirando por la ventana, escuchando música, leyendo o pasando fotografías en la pantalla del móvil… repasando mentalmente lo trabajado durante toda la semana. Ambientazo, como en todos los derbis. «Es una gozada jugar estos partidos, ¿vale?», alienta el segundo capitán, intentando que nadie pierda la ilusión necesaria para entrar al partido. El técnico observa el entrenamiento desde la distancia. Grita fuerte: «¡Tensión, tensión, tensión!». Los jugadores se aplauden, chocan las manos, se dan palmadas en el pecho, en la espalda, se miran con fiereza, como gladiadores dispuestos a saltar a la arena. Última arenga en el vestuario. . Hacen piña y saltan al césped. Sorteo de inicio: ganan la posesión. «El primer ataque nuestro, ¿vale? ¡A por ellos!». Palmas. «¡Vamos, vamos!». Consciente de lo que acaba de decir el míster («Ellos entrarán fuerte en el partido. Nosotros más, ¿de acuerdo?»), alguien vuelve a gritar «¡Concentración!». Pitido inicial. La suerte está echada…

… y el Eibar saca de centro en Mendizorroza, pierde la primera pelota, pifian mediocentro y central, y el Alavés marca a los 11 segundos. Viendo la cara de Mendilíbar, no me explico cómo no hay más depresiones o ataques de ansiedad entre los entrenadores.