"La artesanía es un oficio vocacional"

J. Monreal
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"La artesanía es un oficio vocacional"

Presidente de la Asociación de Artesanos

El Parque de San Julián acogió, el pasado fin de semana, la IV edición de la Feria de Artesanía de Castilla –La Mancha (Farcama), evento en el que exspusieron sus trabajos más de 60 artesanos de toda la región.

La feria comenzaba con el acto protocolario de toma de posesión del nuevo presidente, cargo que recayó en el quintanareño José Burgos Moya, quien tomaba el relevo de Luis Castillo Barambio.

José Burgos asumía el reto con ilusión y señalaba su empeño «en conseguir poner a la artesanía regional en el lugar que por derecho le corresponde, procurando que todos y cada uno de los grandes maestros inscritos en la asociación se sientan representados».

¿Cómo y cuándo empezó en el mundillo de la artesanía?

Acabo de cumplir 35 años en el oficio. Empecé siendo un chaval, como aprendiz en un taller de joyería y, como se hacía antiguamente, cuando adquirí la experiencia suficiente me independicé y puse taller propio. Sigo en el oficio, pero ahora como propietario, cosa que ya se va viendo cada vez menos porque ahora los jóvenes no esperan a tener la formación necesaria para montar su propio taller, sino que buscan un puesto de trabajo que les asegure un sueldo.

Según los estatutos, usted estará al frente del colectivo cinco años. ¿Ha pensado ya en algún proyecto concreto para ejecutar a lo largo de su presidencia?

Acabo de tomar posesión, pero eso no implica que antes no hubiéramos mantenido contactos para ir preparando la siguiente etapa que ahora comienza. Cuento con un grupo de 12 personas más en la junta directiva, y con el apoyo de los más de 300 artesanos de toda la provincia, englobados en distintas áreas, como son cerámica, forja, joyería, madera, cuero, etc. Quiero dejar claro que en la asociación lo que se exige es ser artesano, no comerciante de artesanía, ya que son dos cosas bien diferentes.

¿Cuentan con algún tipo de subvención pública?

Contamos, por parte de la Junta, con unas pequeñas ayudas para asistencia a ferias, dietas y desplazamientos. También quienes deseen formar parte del colectivo disponen de las llamadas ayudas de inversión para iniciar el negocio. Por lo demás, somos autónomos en todos los sentidos y eso implica que las dificultades son muchas y los beneficios no muy grandes.

¿Recibir ayudas implica supeditarse a los gobiernos de turno?

En absoluto. Las ayudas están reguladas por ley y por normativas. Los fondos vienen de Europa y luego se reparten de manera más o menos equitativa, pero sin que el artesano tenga que estar sujeto a los mandatos de uno u otro gobierno. El autónomo siempre va por libre y se rige por su trabajo y su dedicación al oficio que desempeña.

¿Ha sido acertada la medida de que Farcama sea una feria itinerante?

Por supuesto que es favorable, ya que permite que todas las ciudades de la región tengan oportunidad de acudir a ver los productos artesanos que se elaboran en Castilla-La Mancha. La idea es que todos se beneficien de este evento y no sólo una ciudad, como era el caso de Toledo, aunque siga siendo la mayor concentración de artesanos en la gran feria que se celebra anualmente, y por un periodo de diez días. Esta medida ha sido muy acertada, además en el tiempo, porque ha coincidido con un puente largo (sobre todo en Madrid) y eso hace que la feria sea más visitada.

Hablaba usted antes de que el artesano es autónomo. ¿Qué ventajas tiene y qué inconvenientes?

Ventajas pocas e inconvenientes muchos. Dicho así puede parecer una queja, y en realidad lo es, porque los autónomos asumimos muchos más riesgos y nos jugamos el patrimonio en cada paso que damos. No se trata de que se obtengan ayudas, que ya sabemos que las hay, pero antes de solicitarlas el autónomo debe poner en marcha el negocio, comprar material, etc. Una vez que has iniciado la andadura buscas financiación y a partir de ahí, a esperar que te llegue la ayuda y a trabajar para sacar adelante el negocio porque los bancos no esperan a cobrar. El autónomo no tiene los mismos derechos que el resto de trabajadores, ni tiene vacaciones ni mucho menos convenios ni horarios. A pesar de todos los inconvenientes, aún hay quienes mantenemos la ilusión, nos arriesgamos y salimos adelante en este duro oficio de la artesanía.

¿Los jóvenes de hoy se interesan por los oficios artesanos?

El interés de estos tiempos se mueve por el dinero rápido, el trabajo fijo y la falta de experiencia. Cuando yo empecé, las cosas iban más despacio. Se iniciaba uno como aprendiz y poco a poco se iba adquiríendo experiencia y práctica en el oficio. Ahora todo parece que debe hacerse al instante y la artesanía requiere mucha paciencia y gran vocación. El hecho de no tener aprendices en los talleres se debe a la falta de apoyos y de los grandes costes que implica tener a alguien contratado, al que hay que pagar un sueldo, seguros sociales, etc.Esos factores con los que encarecen enormemente el producto final que resulta imposible vender a un precio asequible. ¡Y aún hay quien dice que ser artesano autónomo tiene ventajas!

¿Nunca se ha dedicado a otro trabajo que no sea la joyería?

Desde que era un chaval he estado en este mundillo de la joyería. La vocación es algo que no sabes de dónde nace, pero que te impulsa a emprender un camino. Empecé en el oficio desde abajo, aprendiendo cada día un poco, siguiendo los consejos de los maestros que me enseñaron el manejo de los metales nobles y de las piedras preciosas. Cuando percibes que ya tienes formación suficiente, buscas la manera de independizarte, y así es como lo hice, no sin antes haber adquirido toda la experiencia posible y dedicarme al trabajo que realmente me gusta y en el que me siento feliz cuando estoy en el taller elaborando una pieza.

¿Con qué material se siente más a gusto trabajando?

He trabajado con todo tipo de materiales de joyería, porque mi oficio concreto se denomina sacador de fuego, que es el artesano que hace todo el proceso que se inicia con el diseño, la elaboración y el acabado de la pieza. Me gusta mucho el oficio, pero como mejor me siento es trabajando con piedras preciosas. Todos los materiales son agradecidos si los manejas con cariño y sabes sacarles partido y convertirlos en una pieza de artesanía.

¿Qué sector de artesanía es el más potente a nivel regional?

Cada provincia tiene unas características propias y bien diferenciadas. Hay cunas de oficios, como puede ser Talavera y Cuenca en cerámica y en su momento los telares, así como el mimbre en la serranía, etc. La cuchillería en Albacete, en Toledo las armas… Es una región de artistas y de artesanos que cada vez son más y mejor conocidos a nivel nacional e internacional, en buena parte por la difusión que de los productos se hace a través de ferias como ésta, en la que se trae lo mejor de cada taller.

¿El público de las ferias muestra interés y valora la artesanía?

Generalizar siempre es complicado porque hay muchos tipos de público y muchas escalas de valores. Yo sí detecto interés por la artesanía y que el público que acude a las ferias valora el trabajo del artesano y no suele regatear en el precio porque entiende que el coste está en función de la categoría y singularidad de la pieza. Últimamente lo que sí hemos notado es que el público compra artesanía no sólo para regalo, sino para disfrutar de esas piezas que sabe que no son de serie sino únicas.

¿No le da pena al artesano vender una pieza, después del trabajo que ha costado hacerla?

El algunas ocasiones cuesta desprenderse de algo en lo que has estado trabajando mucho tiempo, que se ha generado en tu imaginación y lo has plasmado en metal, en barro, en madera o en cuero. Sí resulta difícil vender algo así pero es más difícil no venderla porque si no la vendes tu oficio pierde parte de su sentido. Tú, como artesano, puedes crear otra pieza, pero quien la ha comprado no es capaz de hacerla. Esa es la mayor satisfacción que motiva al artesano. Hay ocasiones en las que haces una pieza, la muestras por diferentes ferias y aunque hayas tenido oportunidad de venderla no lo has llegado a desprenderte de ella. No sabes bien la razón, porque en definitiva la venta es lo que mueve el que sigas trabajando para dar lo mejor de ti mismo y que el público que acude a tu stand valore tu profesión y quiera tener una pieza que le gusta. Cuando le tomas cariño a una obra resulta difícil venderla, pero al final acabas cediendo porque en el fondo sabes que quien la compre la va a valorar tanto como tú que la has fabricado.

¿Las nuevas tecnologías acabarán con los oficios artesanos?

Por desgracia creo que sí porque la continuidad es difícil ya que, como ya hemos dicho, no hay aprendices ni jóvenes que quieran aprender el oficio. No hay renovación, y vamos camino de caer en las redes de la industrialización, la masificación y los objetos fabricados en cadena, muy bien hechos pero a los que les falta el toque, el espíritu del artista-artesano. Cada día luchamos porque los oficios no desaparezcan pero como se puede ver en la feria, la mayoría de artesanos sobrepasan los sesenta años y no llegan los relevos. Un caso concreto es el mío: cuando yo deje el oficio, se acabó el taller de joyería porque no hay nadie que siga el camino que yo emprendí siendo un niño y en el que me mantengo a pesar de las dificultades, problemas y los malos ratos que se pasan.

¿Recomienda a los jóvenes que aprendan oficios y se dediquen a la artesanía?

Lo recomiendo, pero siempre que sea vocacional, no un simple vendedor de objetos que otro ha fabricado. La artesanía es un oficio que da muchas satisfacciones y al mismo tiempo muchos quebraderos de cabeza. Quien piense que ser artesano es solamente la faceta creativa, que se olvide de entrar en este mundo. La artesanía es un oficio vocacional, de aprendizaje lento y que no da resultados inmediatos. Quien quiera ser artesano de verdad, que olvide la prisa, el horario y la seguridad de un sueldo fijo.