Alternativa a Zorita reclama turismo e industria

David López
-

La mesa de trabajo persigue tres líneas comunes para los 13 pueblos afectados por el cierre de Zorita: la Autovía de la Alcarria, un polígono industrial y que el Palacio Ducal de Pastrana se convierta en Parador

Alternativa a Zorita reclama turismo e industria - Foto: Javier Pozo

La mesa de trabajo de Alternativa a Zorita nace en 2013, cuando los 13 municipios que conforman la Mancomunidad Tajo-Guadiela son conscientes de la situación de desamparo de la comarca tras el cierre de la central y el fracaso del conocido como Pacto de Zorita, que se abandonó en 2008 debido a la crisis económica en España.
«Sonaba ya con fuerza el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos) y nosotros queremos reivindicar lo mismo que den aquella zona por el cierre de la planta. Por eso, decidimos unirnos y poner en marcha esta mesa de trabajo», explica Juan Pedro Sánchez, alcalde de Yebra y uno de los portavoces de Alternativa a Zorita.
Así, deciden reivindicar proyectos comunes para los pueblos afectados por el cierre y desmantelamiento de la central José Cabrera, siempre conscientes que cada uno tiene distintas condiciones y son diferentes entre sí. Por eso, instan «a todas las administraciones públicas y grupos políticos» a que trabajen por el impulso de las infraestructuras de la comarca,  poniendo el foco en la construcción de la Autovía de la Alcarria, el fomento del turismo en la zona mediante la creación de un Parador Nacional en Pastrana y el desarrollo industrial por medio de un polígono mancomunado, que se ubicaría en el municipio de Almoguera, término por donde pasaría la Autovía.
La Autovía de la Alcarria es una solicitud de estos municipios que lleva muchos años pendientes. Incluso fue presentada por el expresidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, en múltiples ocasiones. Una autovía que uniría Guadalajara con Tarancón (Cuenca) y permitiría que en uno de sus lados, se ubicaran empresas en el polígono. «Todos sabemos que las empresas van donde hay buenas comunicaciones, y la autovía ayudaría a ello», indica Sánchez, quien insiste en la importancia de tener también unas buenas telecomunicaciones para que los vecinos de la comarca puedan trabajar desde su casa. «La fibra óptica ya va a llegar a nuestros pueblos. Es una gran noticia», añade.
Respecto al tema del turismo, Pastrana sería el centro de operaciones, contando con un centro de recepción de visitantes, donde encontrar información de los distintos atractivos turísticos y de aventura que ofrece toda la comarca. Además, desde Alternativa a Zorita se pide que el Palacio Ducal se convierta en un Parador Nacional.
En cuanto al polígono industrial, el proyecto cuenta con 400.000 euros concedidos por el malogrado Pacto de Zorita. El mismo sería desarrollado por Gran Europa y quedaría ubicado en el término municipal de Almoguera, lindando con Albares. «El proyecto podría ser un éxito y una alternativa para el desarrollo de la comarca siempre y cuando se haga la autovía de la Alcarria, sino la zona podría tener serios problemas de despoblación en los próximos años», reconoce el alcalde de Almoguera, Luis Padrino. «Existe una unidad entre todos los municipios de la zona para que pedir que cumplan y hagan la autovía. Sabemos que es de vital importancia para esta zona y para llevar a cabo proyectos de desarrollo», puntualiza.
«Estas tres líneas generales son las que vamos a pedir, buscaremos aliados por todos los lados», insiste el alcalde de Yebra. De momento, además del estudio de la Universidad de Alcalá de Henares, los municipios que integran la Mancomunidad pusieron en sus ayuntamientos pancartas para llamar la atención y dar a conocer Alternativa a Zorita.  
«En esta guerra tenemos que estar todos implicados y comprometidos. Todo el mundo de la comarca tiene que aportar su granito de arena», insiste Sánchez. «Recibimos dinero por la gente empadronada, sabemos que es difícil y las bajas en el padrón es un problema, pero es responsabilidad de todos, tanto de vecinos como de los ayuntamientos», añade.
El fracaso del Pacto. Fue en 2006 cuando se firmó el Pacto de Zorita, que contó con el compromiso del Estado, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial de Guadalajara y ayuntamientos implicados. Un Pacto que recogía destinar a los municipios afectados por el cierre de la nuclear José Cabrera dos millones de euros, para proyectos de desarrollo, durante diez años. Lo cierto es que solo funcionó dos años. En 2008 quedó suspendido por la crisis económica y nunca más se volvió a retomar.
«Fue un pacto que comenzó mal desde el principio y que se movió por intereses políticos», asegura el alcalde de Yebra. Recuerda como el llamado Pacto de Zorita amplió el área de influencia de la central de 10 a 20 kilómetros, por lo que de 13 pasó a los 26 municipios implicados. «El cierre no afectó igual a los municipios más cercanos de la central que a los otros, pese a ello, decidieron ampliar el radio de acción y eso no gustó. Todo se politizó mucho en aquel momento».
El primer año del Pacto, los 26 municipios recibieron una cuantía similar para llevar a cabo el proyecto que habían presentado a la Mesa de Zorita. De esa cuantía, la Junta aportaba el 70&, la Diputación el 20% y los ayuntamiento el 10%. Tras esa convocatoria, desde el Gobierno regional avisaron que en las sucesivas solo aprobarían y financiarían proyectos que fueran de verdadero desarrollo para la zona.
El gran problema llegó el segundo año, cuando el 90% de los dos millones de euros se destinó al proyecto presentado por el Ayuntamiento de Albalate, Esparkia, un parque temático de la energía. «El resto de proyectos ni se tuvieron en cuenta», recuerda el alcalde de Pastrana, Ignacio Ranera.