CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


¿Qué va a ser de Ciudadanos?

15/09/2020

Pedro Sánchez es Terminator, dejó al PP temblando electoralmente al dar tanto protagonismo a Vox con sus ataques constantes de ser extrema derecha, lo que aprovechó Abascal para arañar votos a Casado presentándose como el partido que hacía mejor oposición; ha dividido a los independentistas catalanes jugando alternativamente con el acercamiento y alejamiento a ERC, ha laminado a los socialistas de toda la vida, a los que primero eliminó de la primera línea y después ha demonizado por ser defensores de la Constitución, no como él mismo; y ha dejado en una situación insostenible a su socio Pablo Iglesias, ya que al tratarle con “generosidad” sin apartarlo del poder ha sacado lo peor del dirigente de Podemos y de su equipo, que mostrado su cara más abominable para los que le creían que defendía una nueva forma de hacer política, lejos de “la casta” y de los buenos salarios que significan importante bienestar social.

Llega el turno a Ciudadanos. Rivera se cargó su partido al negarse a negociar un gobierno con el PSOE, le pudo más su animadversión a Sánchez que las consecuencias de la negativa, que eran que Sánchez se echaría en manos de Podemos y de los independentistas, lo que ha supuesto que los españoles vivan el peor momento de su historia. Arrimadas decidió acercarse a Sánchez para evitar que siguiera el compadreo con los independentistas, Bildu y Podemos, postura que provocó la renuncia de importantes miembros de Cs, que no compartían ese criterio. Consiguió sin embargo Arrimadas que parte del equipo de dirección y un sector importante de los militantes “compraron” esas negociaciones, pero Terminator ha abierto una nueva secuencia en su trayectoria destructora y juguetea con Podemos, Bildu y los independentistas, dejando a Arrimadas bajo las patas de los caballos. Su discurso de que el acercamiento impedía que Sánchez siguiera siendo compadre de partidos más o menos indeseables, se ha venido abajo.

Sánchez, seguro, aplaude con las orejas. Aunque se trata de un personaje que de la misma manera que hoy se empeña en sacar del escenario político a Ciudadanos y Arrimadas, nada impide que dentro de un par de días cambie las tornas y se abrace a Arrimadas mientras deja en la estacada a aquellos a los que ahora baila el agua.

Es imposible adivinar por tanto cual es el futuro que espera a Ciudadanos. Si se convertirá en el socio responsable de un nuevo gobierno, si romperá del todo las negociaciones con Sánchez, si recuperará el terreno perdido o si seguirá su declive actual. Aunque, siendo realistas, esa misma situación de incertidumbre sobre el futuro se puede aplicar a todos los partidos que hoy juegan la liga política. Mal que pese, y mal que le vaya a España porque el gobierno de Sánchez conduce al desastre, solo Sánchez se encuentra hoy lo suficientemente fuerte como para tener garantizado unos años en Moncloa. Solo la UE podría descalabrarlo.